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Author: Julio Sánchez Maríñez

Sobre modelos de universidad y el INTEC -1 de 2

Así como en teoría organizacional se tiene claro que no hay una mejor manera de organizar y que todo depende (it all depends), podemos decir que no hay un modelo de universidad sino modelos que pueden corresponderse y, de hecho, se han correspondido, con contextos y propósitos históricos concretos.

Eso lo tenían muy en claro nuestros fundadores. Eduardo Latorre, por ejemplo, nos decía ya en 1977 que nadie tenía una respuesta definitiva de cómo debía ser y organizarse una universidad en un país como el nuestro, pero que teníamos la obligación de hacer el esfuerzo de construirla y desarrollarla, atentos a nuestras coyunturas históricas concretas, sin reproducir modelos obsoletos o diseñados para dar servicio a sociedades con una problemática muy diferente a la nuestra.[1]

Modelos de universidad y contextos históricos

Los modelos de universidad, son históricos, es decir, se encuentran y responden a contextos históricos particulares. Los modelos universitarios se han sucedido en el tiempo y hay tiempos, a menudo, en los que en el mismo espacio histórico coexisten distintos modelos universitarios. Ocurre también que las universidades se mueven, con el tiempo, de un modelo a otro. Hay un gran trecho entre el Harvard College de 1639 y la Harvard University de hoy en día.

Los colleges coloniales en Estados Unidos: formar para el púlpito.

En Estados Unidos, las primeras universidades (colleges) surgieron en la etapa colonial con una orientación religiosa y la finalidad de formar ministros. Surgieron así Harvard (entonces New College), en 1636; College of William and Mary, en 1693; Collegiate School (hoy Yale University), en 1701; College of New Jersey (hoy Princeton University), en 1746; King’s College (hoy Columbia University), en 1754; y College of Philadelphia (hoy University of Pennsylvania), en 1755.

Cuando en1636 se fundó The College at New Town, que en 1639 pasó a llamarse Harvard College, en agradecimiento a su benefactor John Harvard, para luego denominarse Harvard University, tenía una orientación eminentemente religiosa en su misión de formar ministros quienes aspiraban a un púlpito. Para esto, el currículo se estructuraba en tres clases de aprendizaje: habilidades lingüísticas, argumentación lógica y conocimientos generales, siendo el latín la lengua de enseñanza y aprendizaje.

De la formación de ministros a la de médicos y abogados

La enseñanza de la medicina y de las leyes, para atender la necesidad de médicos y abogados, abrió las puertas para las escuelas profesionales que nacieron como alternativas o como complementos de los

A los colleges coloniales en Estados Unidos le antecedían, por supuesto, las primeras universidades medievales europeas, como Bolonia y París. La más antigua, la Universidad de Bolonia, con certificado de nacimiento en 1088, surge como gremio de estudiantes (universitas scholarium) que, con un estudiante como rector, contrataba maestros para obtener su formación en las siete artes liberales que conformaban la educación superior de la época: gramática, retórica y dialéctica (el trivium) y aritmética, geometría, astronomía y música el (cuadrivium). Un siglo más tarde surgiría la Universidad de París, con una estructura curricular similar a la de Bolonia, pero como gremio de maestros (universitas magistrorum) gobernada por estos y con un docente como rector. De ahí que las universidades se conocieran finalmente como “universitas magistrorum et scholarium”

previos colleges. En 1800 ya había en formación en Estados Unidos cinco departamentos de medicina (el departamento de medicina de Harvard surgió en 1791). La escuela de medicina de la Universidad de Pennsylvania estableció el modelo de educación médica en Estados Unidos, con énfasis en anatomía, cirugía, farmacia, química, teoría de la medicina y partería.  Las escuelas de leyes tardarían un poco más en aparecer y lo harían con más independencia de los colleges, como la Litchfield School, formalizada hacia 1784, cuando la escuela de leyes de Harvard no cristalizaría sino hacia 1817.

Un dato importante que ilustra las necesidades de cada época es que la matrícula de los colleges coloniales descendía mientras la de las escuelas profesionales de medicina y leyes ascendía. La escuela de medicina de la Universidad de Pennsylvania se convertiría en su momento en la institución de educacion superior más grande (400 estudiantes) en Estados Unidos.[2] Se necesitaban ya más médicos y abogados que ministros.

El reto del desarrollo agrícola e industrial

Ante el empuje avasallante de la revolución industrial, la consolidación de la expansión hacia las grandes praderas del oeste y la abolición y desmonte de la esclavitud, entre otras fuerzas motrices, Estados Unidos priorizó la orientación de la educación superior al servicio del desarrollo agrícola e industrial. Mediante la Ley Morrill de 1862 y su segunda versión de 1890 el gobierno de Estados Unidos proporcionó tierras federales a los estados para establecer universidades que debían concentrarse en  la enseñanza de la agricultura práctica, artes mecánicas e  ingeniería y tácticas militares, sin necesariamente excluir otras áreas de estudio clásicas o científicas.

Surgieron así las denominadas land-grant universities (universidades con concesión de tierras) para responder a una creciente demanda de educación agrícola y técnica y democratizar el acceso a la educación superior. Fueron creadas 106 universidades, por lo menos una en cada estado y territorio de Estados Unidos. Entre las land-grant universities se encuentran, por ejemplo, Cornell University, Pennsylvania State University, Texas A&M University, University of California at Berkeley y University of Illinois Urbana-Champaign.

A la Ley Morrill de 1862, con el propósito de reforzar la orientación práctica hacia el mejoramiento de la producción agrícola e industrial, le siguió la Ley Federal Hatch de 1887  que estableció que en cada nueva universidad bajo el arreglo de la Ley Morril debía existir una estación experimental agrícola, con un sistema de transferencia de información y conocimientos a los productores agrícolas deseosos de innovar.

Surgen los institutos tecnológicos o politécnicos

En Estados Unidos los institutos tecnológicos y politécnicos, como universidades centradas en la tecnología, fueron fundados, en su mayoría, a mediados del siglo XIX, siendo el primero de ellos el Rensselaer Polytechnic Institute (RPI), creado en 1824. Se hicieron más populares después de la Segunda Guerra Mundial con la expansión de la educación en ingeniería y ciencias aplicadas, asociada a las nuevas necesidades creadas por la industrialización.

Estas universidades se han desarrollado con un enfoque intensivo en investigación centrado en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Entre ellos encontramos al Massachusetts Institute of Technology (MIT), 1861; Stevens Institute of Technology, 1870; Colorado School of Mines, 1874; Georgia Institute of Technology (Georgia Tech), 1885; Rochester Institute of Technology (RIT), 1891; California Institute of Technology (Caltech), 1891; y Carnegie Institute of Technology, 1912, que se fusionó con el Instituto Mellon de Investigación, dando lugar en 1967 a Carnegie Mellon University.

El modelo de liberal arts colleges

Coexistiendo con todos los otros modelos universitarios encontramos a los liberal arts colleges, instituciones de educación superior que fomentan un alto nivel de interacción profesor-alumno,  con base en una proporción de alumnos por profesor más reducida que en las universidades en general, sin tener que descansar en la docencia  cargo  de estudiantes de posgrado como ocurre en  grandes universidades orientadas a la investigación. Ofrecen principalmente un título en artes liberales que comprende conocimientos y habilidades generales en diferentes áreas temáticas como arte, filosofía, idioma, historia, ciencia y matemáticas, preparando a sus egresados para una variedad de profesiones.

En general, estos colleges son residenciales y pueden ser co-educacionales o de un solo sexo, privado o públicos, y laicos o afiliados a un organismo religioso. Entre ellos se encuentran de manera destacada Amherst College y Wellesley College, ambos en Massachussets;  Pomona College, en California,; Carleton College, en Minnesota; y Swarthmore College, en Pennsylvania.

El arquetipo de research university

El arquetipo de research university se ha erigido como aspiracional y reputacionalmente dominante. No siempre fue así. Hay amplio consenso que establece en Alemania, en 1810, el surgimiento del modelo de research university con la Universidad de Berlín (hoy Universidad Humboldt de Berlín, en honor a Wilhelm von Humboldt, su principal ideólogo). No fue sino hasta  1876 cuando, con Johns Hopkins University, surgiría en Estados Unidos la primera research university.

El gran impulso a la investigación por las universidades en los Estados Unidos y, así, al desarrollo de las research university, provino de la creación de la U.S. National Science Foundation (NSF), en 1950, por iniciativa del Presidente Truman, con la misión de  “promover el progreso de la ciencia; para mejorar la salud, la prosperidad y el bienestar nacionales; para asegurar la defensa nacional; y para otros fines“.  Esta decisión habia sido antecedida por el informe Science: The endless frontier,[3]  preparado a pedido del presidente Roosevelt y presentado al presidente Truman por Vannevar Bush, ingeniero y científico que era también director de la Oficina de Investigación y Desarrollo Científico de Estados Unidos.

El presupuesto de la NSF para 2024 fue de 9.06 billones de dólares

Si nos atenemos a la clasificación Carnegie de instituciones de educación superior, las research universities se caracterizan por un gasto muy alto  en investigación (al menos $50 millones anuales) y una robusta producción de doctorados (no menos de 70 programas doctorales), en el caso de las catalogadas como research 1, o en el caso de las research 2, al menos $5 millones en investigación y no menos de 20 doctorados. Como R1 hay unas 146 universidades y 120 como R2 , para un total de 266 entre las 5 mil universidades y 7 mil instituciones de educación post-secundaria de los Estados Unidos.

Distintos contextos, propósitos y modelos universitarios 

Sin pretensión de exhaustividad, hemos recorrido distintos contextos y modelos universitarios en la historia de la educación superior en Estados Unidos, ejercicio que podría hacerse para otros países y continentes. Este recorrido nos permite volver a lo planteado por nuestro fundador, Eduardo Latorre, cuando afirmaba que “nadie tenía una respuesta definitiva de cómo debía ser y organizarse una universidad en un país como el nuestro”, pero que teníamos “la obligación de hacer el esfuerzo de construirla y desarrollarla, atentos a nuestras coyunturas históricas concretas”. Sobre esto, los modelos de universidad y el modelo que debemos construir en INTEC, tendremos que volver en un próximo post en este blog


[1] Latorre, E. (1977). Principales objetivos del Instituto Tecnologico de Santo Domingo. INTEC: Documentos INTEC, (3) pp. 75–89,

[2] Corner, G. W. (1965). Two Centuries of Medicine: A History of the School of Medicine, University of Pennsylvania. Philadelphia: Lippincot,

[3] Bush, Vannevar (1945). Science -The Endless Frontier. A Report to the President by Vannevar Bush, Director of the Office of Scientific Research and Development, July 1945

El desarrollo de la Inteligencia Artificial y las necesidades de capital humano de cara a la Cuarta Revolución Industrial – 1 de 2 –

Presentación en el encuentro “Innovación Legislativa en la Era Digital: Un Diálogo sobre Inteligencia Artificial” en el Senado de la República / abril 11 2024

No hay que remontarse a Julio Verne para reconocer la capacidad imaginativa, visionaria y anticipadora que nos ofrece el arte. Ya en 1968, gracias a Arthur C. Clark y a Stanley Kubrick, su  película ‘2001, Odisea del Espacio’ nos ofreció el segmento de la supercomputadora HAL 9000 tomando control de la nave espacial y obligando a uno de  sus tripulantes a desconectarla después que ocasionara la muerte de tripulantes hibernados. Más recientemente, en 2001 curiosamente, Steven Spielberg trajo a la pantalla a ‘A.I. Inteligencia Artificial’ en la que David es el hijo robótico que sustituye al hijo natural de la familia Swinton, puesto en animación suspendida hasta que se pudiera encontrar una cura para su rara enfermedad.

La supercomputación y la inteligencia artificial no son ya ciencia-ficción, están con nosotros y vinieron para quedarse. No constituyen un adelanto tecnológico más, pueden llevarnos a un profundo cambio civilizatorio de la misma envergadura que los ocasionados por el dominio del fuego, la incorporación de la agricultura, el aprovechamiento de la imprenta y el de la máquina de vapor. Así piensa también Yuval Harari, historiador y filósofo israelí, quien expresa su gran preocupación  diciéndonos “Necesitamos entender que la IA es la primera tecnología en la historia que puede tomar decisiones por sí misma.” [1]

Son múltiples las aristas en las que encontramos complicados temas de debate sobre la IA y la ética, la IA y el trabajo, la IA y la democracia, la IA y la tecnología y paro de contar, por lo que insisto de inmediato a aclarar que, en lo que sigue, me limitaré a comentar algunas de las implicaciones que aquella tiene sobre la formación de capital humano, los sistemas productivos y los socio-sistemas de investigación, desarrollo e innovación (I + D + i).

Una manera de aproximarnos a la IA es refiriéndonos a una mesa de 4 patas y una nube. En el tope de la mesa tendríamos la big data, la enorme cantidad de datos generados por la actividad humana cuyo volumen, variabilidad y velocidad de crecimiento hacen insuficientes las capacidades y herramientas tradicionales para su procesamiento y análisis. Entre las patas de la mesa encontramos la ciencia de datos, apoyada a su vez por la ingenieria de algoritmos instrumentada vía machine learning y deep learning. Una tercera pata, que nos adentra en los sistemas productivos y en los escenarios de la vida cotidiana es el internet de las cosas (IoT) y, en general, la automatización inteligente. Y una cuarta pata, casi como envoltura protectora de todo lo demás, es la ciberseguridad, para asegurar la integridad e inviolabilidad de toda la data y las herramientas precedentes. Y todo lo anterior pudiendo tener su residencia en la computación y los servicios en la nube, que gracias al internet hacen ubicuo y disponible desde cualquier lugar servicios de almacenamiento, software e infraestructura.

Hasta aquí nos trajo la revolución de internet o digital, con su ola de expansión entre 1990 y 2021. La revolución del internet impactó en los modelos de negocios con el comercio electrónico, los enlaces entre empresas y la agilización de cadenas de producción y servicio con innovación orientada al B2C (business-to-consumer) y al B2B (business-to-business) y las nuevas avenidas de comunicación e interacción por vía de las denominadas redes sociales como  MySpace, Facebook, Instagram, Twitter (ahora X), Tik Tok y otras plataformas.

En lo que concierne a los modelos de negocio debemos referirnos a  Dan Tapscott con su noción de empresa “integrada” y “extendida” [2].  En lo que concierne a las innovaciones al interior de la empresa, la noción de “empresa integrada” alude a los usos de las TIC’s y el internet para el mejoramiento de la productividad individual y grupal y la generación de una info-estructura al servicio de las operaciones regulares internas. En lo relativo a las relaciones entre empresas u organizaciones, la noción de “empresa extendida” refiere al establecimiento de nexos de relativa interdependencia y metabolismo compartido y cooperativo, con cadenas de valor inter- empresa o entidad que, ahora, se hacían más permeables o porosas. De esta manera se procuraron usos operativos y estratégicos de las TIC y el internet para soportar y mejorar las operaciones en la cadena de valor interna y extendida (las relaciones con clientes, proveedores y socios).

A estos nuevos modelos de operación y de negocios se refiere Bill Gates con su noción del sistema nervioso digital , que nos lleva a un entendimiento más profundo del impacto de esas innovaciones en el enfoque y decisiones estratégicas de las organizaciones, el funcionamiento sus sistemas de producción y operación, y su relación con sus clientes y proveedores, permitiendo desarrollar organizaciones más inteligentes y, en consecuencia, más eficientes y efectivas, apoyándose en un sistema nervioso digital.

Al adentrarnos en el siglo 21, con base en la revolución del internet y otros desarrollos científico-tecnológicos, nos encontramos con lo que se ha denominado como 4ta. Revolución industrial, avanzamos hacia el internet de las cosas y la ‘internetificación’ del mundo físico, con el desarrollo de sistemas ciber-físicos.

Se trata ahora de la aplicación en la industria -y, por extensión, a los terrenos de los servicios y, con la domótica, a los hogares) de todo el nuevo universo del internet de las cosas (o entre las cosas), con vinculaciones automáticas de máquina a máquina (M2M), incluyendo junto a las máquinas a toda clase de dispositivos. Esto lleva a la expansión del sistema nervioso digital gracias a interfaces que vinculan – sin consideración de su localización física- en términos de información, en tiempo real, a personas, información, dispositivos y máquinas (human machine interfaces o HMI), es decir, tecnología operacional (OT), tecnología de la información (IT) y las personas que operamos ambas (sistemas humanos –SH). Se estructura así lo que Russell ha llamado el “cerebro global”.[3]

Es en este este escenario  que entra la Inteligencia Artificial más allá de los asistentes virtuales como Alexa o Siri y también más allá de los modelos de lenguaje (LLM) de  IA generativa hacia las aplicaciones con funciones de control como las que encontramos en vehículos autodirigidos, en sistemas robóticos de producción y otras aplicaciones cada vez más frecuentes.

Para el aprovechamiento de la IA necesitamos expertos técnicos, como los siguientes:

• Científicos de datos: que limpien, analicen e interpreten la gran cantidad de datos recopilados por dispositivos IoT y cualquier otro medio.

• Especialistas en IoT:  que comprendan las complejidades de los dispositivos, redes y protocolos de IoT, garanticen el flujo de datos desde los sensores a la nube y mantengan la seguridad de los dispositivos conectados.

• Ingenieros de IA: que diseñen, desarrollen e implementen algoritmos de IA y garanticen la implementación ética y responsable de la IA junto con los científicos de datos.

• Profesionales de ciberseguridad: que protejan todo el sistema de ataques cibernéticos, filtraciones de datos y accesos no autorizados.

Necesitamos también expertos vinculadores, como:

• Arquitectos de soluciones: quienes desempeñen un papel vital en el diseño e integración de estas diferentes tecnologías en un sistema cohesivo, comprendan las capacidades de cada tecnología y puedan cerrar la brecha entre los equipos de ciencia de datos, IoT, IA y ciberseguridad.

• Ingenieros de datos: que construyan y administren la infraestructura necesaria para almacenar, procesar y analizar la enorme cantidad de datos generados por los dispositivos IoT.

Y junto a los anteriores, necesitamos expertos en áreas o dominios, como, por ejemplo:

• Especialistas de la industria: dependiendo de la aplicación específica (por ejemplo, atención médica, manufactura, ciudades inteligentes), estos expertos son cruciales para comprender los desafíos y oportunidades específicos: cómo aprovechar el poder combinado de la ciencia de datos, IoT e IA para abordar problemas del mundo real.

Y, por supuesto, necesitamos de muchos profesionales ya más tradicionales, como los ingenieros electrónicos, eléctricos, mecánicos, mecatrónicos, biomédicos, de desarrollo de software, industriales, y los de otras áreas científicas o de la administración.

Necesitamos, sobre todo, de todos esos y otros profesionales con nuevos mindsets y nuevos enfoques  de sus intervenciones profesionales, pero tratar sobre esto nos llevará a un segundo post en este blog.


[1] de Quetteville, H. (2023, Abril 23) Yuval Noah Harari: ‘I don’t know if humans can survive AI’. The Telegraph. https://www.telegraph.co.uk/news/2023/04/23/yuval-noah-harari-i-dont-know-if-humans-can-survive-ai/

[2] Tapscott, D. (1996). The Digital Economy: Promise and peril in the age of networked intelligence. N.Y.: McGraw-Hill. Ver también: Tapscott, D.; Ticoll, M.; Lowy, D. (2000). Digital Economy. Harvard University Press.

[3] Russell, P. (1983). The Global Brain: speculations on the evolutionary leap to planetary consciousness. Los Angeles: JP Tarcher.

Reforma Fiscal:  Preguntas “morales” y una Propuesta

Toda universidad tiene tres distintos roles, como apunta Robert A. Scott, académico que fuera presidente de Adelphi University, los de curador, creador y crítico.  Como curador, el rol de la universidad es el de estructurar los planes de formación superior de ciudadanos profesionales. En su rol creador, en INTEC investigamos, ensayamos, emprendemos, participamos de la innovación. 

En su rol crítico, INTEC ha sido espacio y agente de intercambio, debate, formulación de propuestas y búsqueda de acuerdos en torno a los más importantes asuntos de distinto orden, siempre preservando su naturaleza académica, apartidista, pluralista y de exclusivo compromiso con la objetividad, la búsqueda de la verdad y de las mejores soluciones a los problemas nacionales.

Cumpliendo ese rol en INTEC  realizamos el pasado 3 de julio el  Foro sobre la Reforma Fiscal cuya relatoría, con las principales reflexiones y  conclusiones, estamos remitiendo  a las autoridades gubernamentales, asociaciones y líderes empresariales y de la sociedad civil en general, con la pretensión de que sirvan de insumo en la discusión de la reforma fiscal y otras reformas ineludibles. El documento se encuentra disponible en el portal institucional de INTEC Descargar relatoria Foro INTEC sobre la Reforma Fiscal.

Reunimos en ese Foro a nueve expertos en el área: Rolando M. Guzmán, pasado rector y profesor, los egresados destacados y profesores Pavel Isa Contreras, José Luis de Ramón y Guarocuya Félix, los últimos dos pasados regentes; también los egresados Roberto Despradel y Richard Medina, este último director de la escuela de economía, los profesores Magdalena Lizardo e Isidoro Santana, y también Germania Montás. Estos prestigiosos economistas dilucidaron distintos aspectos de posibles y necesarias  reformas, presentando  sus opiniones y consideraciones, inspirados en nuestros principios institucionales de rigor analítico, crítico y científico, pluralismo, libertad de investigación y de expresión y debate respetuoso que caracterizan a nuestra comunidad académica

Al introducir a este Foro, como Rector del INTEC, no me correspondía entrar en  materia y mucho menos en sus intríngulis. Me podía corresponder, sí, cumplir el rol de rector de “chief mission officer”, de modo que, adoptando un tono más bien general, formulé  algunas preguntas tal vez provocadoras.

A la primera, quizás injustamente, la denominé una pregunta pragmática.

Dadas las grandes necesidades y aspiraciones del país que demandarán más gastos públicos, ¿cómo ganará el Gobierno la legitimidad que requiere para convencer a la población a que le financie?

Y, en segundo lugar, pensando en el gasto y luego en los tributos, seguí con estas preguntas que quiero denominar como preguntas morales:

Pensando en el gasto,

¿Cómo hacemos corresponder la orientación y frugalidad del gasto a un país con grandes necesidades y ambiciones, pero con recursos siempre escasos de cara a lo que debemos lograr?

¿Cómo privilegiamos en el gasto reducir significativamente la deuda social que acumulamos con los menos favorecidos, los más necesitados, en las zonas rurales y en las tan diversas ciudades?

¿Cómo aseguramos que el gasto apunte con apropiado balance al futuro al tiempo que responde al presente, para no hipotecarle el país a las generaciones por venir?

Pensando en el tributo,

¿Cómo aseguramos que requerimos en tributo lo que necesitamos, pero solo después de eliminar lo que no debemos gastar?

¿Cómo aseguramos que pedimos de los que más podemos antes de pedir a los que menos pueden?

¿Cómo nos sometemos al interés del país y de los muchos antes que a intereses particulares y de pocos?

Entiendo que, por encima o como trasfondo a cualquier tecnicismo económico o administrativo, deben estar ese tipo de preguntas que he calificado de morales, las cuales de alguna manera refieren a las cuestiones fundamentales en torno a una reforma fiscal y otras reformas: la calidad del gasto y, por qué no, la calidad de la tributación.

Animado por el tono de esas preguntas y ahora, también, por el del conjunto de las consideraciones y propuestas resultantes del foro y recogidas en la relatoría del mismo, desde la academia propongo que, lleguemos a donde lleguemos y con lo que lleguemos con estas reformas, deberíamos tener una instancia, un mecanismo, un observatorio, como se le quiera y pueda llamar, que dé seguimiento a la calidad del gasto (y de la tributación) cuya mejora continua y significativa es, el norte al que todos apuntamos por encima de las diferencias de enfoques y propuestas.    

Al remitir la relatoría del Foro al señor Presidente de la República, Luis Abinader Corona, también egresado de INTEC, he reiterado esa propuesta. INTEC, constructivamente asociado, al tiempo que académicamente independiente, se ofrecería para participar resueltamente en una iniciativa de ese tipo.

Publicado originalmente en el periódico Listín Diario en su edición del 8 de agosto de 2024.

Reconocimiento a Freddy Danilo Ginebra Giudicelli como Profesor Honorifico de INTEC

El lunes 8 de julio 2024 realizamos el acto de reconocimiento a Freddy Ginebra como profesor honorifico de INTEC, condición que le ha sido otorgada por el Consejo Académico en reconocimiento a sus sobresalientes méritos como comunicador, escritor, periodista, actor, y gestor cultural, y por sus logros académicos, comportamiento ético, aportes institucionales y reconocimiento social. Este reconocimiento, oportunamente realizado al celebrarse el cincuentenario de Casa de Teatro, obra mayor de nuestro nuevo profesor honorifico, contó con la participación de José Mármol, Premio Nacional de Literatura y Egresado Destacado de INTEC, quien tuvo a su cargo la lectura de la semblanza de Freddy. Jochy ha tenido la generosidad de permitirnos incluir la semblanza que elegantemente preparara para adornar ese emotivo acto de merecido reconocimiento a Freddy Ginebra.

“Semblanza de un duende: Freddy Ginebra” Por José Mármol

Mi querido amigo y rector del INTEC, doctor Julio Sánchez Maríñez, hombre dado a la investigación, la educación, y como debe ser en un humanista a carta cabal, también a las letras, me ha pedido leer la semblanza de un duende, por demás, el duende mayor de la cultura dominicana. Imagínense nomás la dimensión de mi tarea frente a ustedes, en este generoso y loable gesto del INTEC, para ese pilar de nuestra cultura contemporánea.

Dicen algunos documentos, para mí, de dudosa procedencia, que Freddy, de segundo nombre Danilo, nació el 17 de febrero de 1944, en el seno de la honorable familia, eso sí, Ginebra Giudicelli. Digo dudar del dato de nacimiento, porque, ¿quién en buena parte del mundo ha de ignorar que Freddy Ginebra nació, en realidad, el día en que abrió las puertas de Casa de Teatro, hará próximamente 50 años? Esta es su auténtica fecha de nacimiento ante aquello que le engrandece, la cultura, porque allí se fundamenta como un ícono, como un singular comunicador, como un gestor y un cultivador de talentos que han colmado de esplendor y logros sin par las disferentes manifestaciones del arte en nuestra sociedad y en el mundo.

La pasión de Freddy, el duende mayor de Casa de Teatro, fundada en 1974, se reveló temprana y certera. A la edad de 19 años produjo el programa de televisión Cita con la juventud, refugio y plataforma para la promoción de jóvenes artistas nacionales.

En términos académicos, estudió Ciencias Jurídicas, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). También realizó estudios de filología inglesa, lo que le dio los pilares conceptuales para entender que la vida tiene, además de gozadera, un lado serio. Por si fuera poco, hizo estudios en ciencias de la comunicación, en administración cultural y en elaciones públicas en la prestigiosa Universidad de Nueva York. Como ustedes ya saben, cada una de estas disciplinas lo fortalecieron, para luego él someterlas a todas a su inconfundible buen humor y a su lúdico, festivo y alegre sentido de la vida.

En sus afanes como empresario de la comunicación y la publicidad, donde se destacó por su genialidad creativa, llegó a liderar la Liga de Agencias Publicitarias de República Dominicana (LIDAP). También se destacó como profesor en distintas instituciones educativas del país, en las que, además de la enseñanza, dejó huellas como descubridor de talentos e impulsor del arte y la cultura.

Como productor, guionista y conductor de programas de televisión, Freddy enriqueció la pantalla chica con propuestas innovadoras y culturalmente relevantes. Su legado incluye programas como Pantalla 10, En Primera Fila, Tic-Tac-Toc, Dígalo como Pueda, programas que llegué a ver en un televisor Admiral, en blanco y negro, que llegó una tarde lluviosa a mi casa de maderas azules y amarillas en La Vega. Además, se destacaron programas como Desde un Punto Equidistante, Tiempo de Sonia, El Taller de Víctor Víctor, Gente, Desde Casa de Teatro, Dos Menos Dos Igual a Cinco y Especial de Brugal, entre otros.

Con el apogeo de la industria cinematográfica en el país y debido a su inconfundible capacidad histriónica, su vocación por la actuación y su sensibilidad artística, Freddy ha participado, por ahora, en películas como Mañana no te olvides (2017), Cuarencena (2023), A veces grito (2025), Mon Amour (2025) y La novia del Atlántico (2025). Ahora bien, una tarde me dijo, un tanto indignado, pero Jochy, en el cine solo me ofrecen roles para actuar como un viejo. Yo le contesté, pues, muy bien, porque dignificas en la gran pantalla esa condición otoñal de la vida.

Se ha desempeñado también como columnista de la revista Estilos durante varios años, compartiendo sus vivencias, reflexiones y anécdotas con un estilo absolutamente personal. Sus artículos se caracterizan por su tono ameno, su enfoque positivo frente al mundo y la vida, y su capacidad para conectar con los lectores a través de historias cotidianas y de autoficción que invitan a celebrar el milagro de la vida. Como en mi vehículo, en casa y en mi oficina solo se escucha la estación radial Raíces, en honor a don José León, a Teo Veras, ambos fallecidos, y a mi querida amiga María Amalia León, suelo subir el volumen cuando se escucha la singular voz de Freddy Ginebra, con un nuevo episodio de sus cápsulas Celebrando la vida. Para mí es un doble gozo: el de la literatura, porque escribe muy bien, y el del canto a la dicha de vivir y al valor humano de la solidaridad.

Como escritor, Freddy ha publicado ocho libros, entre los que figuran los dos volúmenes de Antes de que pierda la memoria, cinco volúmenes de Celebrando la vidaSecretos Compartidos.

Freddy Danilo Ginebra Giudicelli, el duende mayor de Casa de Teatro es, sin duda, un referente ineludible en el panorama cultural dominicano, caribeño y latinoamericano. Su legado habrá de perdurar en Casa de Teatro, en su propio arte y escritura, en los talentos que ha impulsado y en la memoria colectiva de un país que agradece su incansable labor en favor de las artes y la cultura. Su propio ser es un cuento. Su existencia es una anécdota, un chiste, una historia de ficción interminable. Cada día procura, simplemente, despertar alegría, esperanza y ganas de vivir en sus audiencias, que somos nosotros y una legión incalculable de seguidores.

Enhorabuena por este merecido reconocimiento de INTEC, querido y admirado Freddy.

INTEC como universidad pública no estatal

El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) desde su concepción y fundación tiene bases genéticas que le infundieron un diseño institucional para asegurar el cumplimiento de su misión, también con notas significativamente distintivas, diferenciándolo así de manera muy especial en el conjunto de instituciones de educación superior no solo del país, sino de toda la región latinoamericana y del Caribe.

En términos de las concepciones tradicionales, recogidas por la legislación y normativas vigentes, el INTEC es, tal como se define en el Artículo 1 de sus Estatutos Generales, “una entidad privada, sin fines de lucro, de fina­lidad pública”. Entiendo que una aproximacion más contemporánea y apropiada posiciona al INTEC como una universidad pública no estatal.

Lo “público no estatal”

En estas reflexiones me atengo al marco de referencia propuesto por Luis Carlos Bresser-Pereria, abogado, economista y politólogo brasileño quien fuera ministro de Administración Federal y Reforma del Estado durante el primer gobierno de Fernando Henrique Cardoso y Ministro de Ciencia y Tecnología durante su segundo mandato.

Bresser-Pereria define lo “público no estatal” con referencia a “organizaciones o formas de control “públicas” porque están volcadas al interés general; son “no estatales” porque no forman parte del aparato del Estado, sea porque no utilizan servidores públicos o porque no coinciden en los agentes políticos tradicionales.”[1]  Estas organizaciones, con formas de control “públicas” son conocidas también como “tercer sector”, “sector no gubernamental” o “sector sin fines lucrativos”.

Insistir en que se trata de entidades públicas no estatales no es simplemente un giro semántico. Implica insistir en dos aspectos fundamentales de los cuales disfruta el INTEC, su propiedad y su finalidad.

INTEC como universidad que pertenece a la sociedad

En efecto, INTEC es una universidad que pertenece a la sociedad, no tiene dueño particular, simplemente administradores fiduciarios que la gestionan a favor de la sociedad dominicana. Y tiene perfecta claridad sobre su finalidad pública, como establecer sus Estatutos Generales: “… creada para contribuir a la transformación social del país, a la promoción continua de la calidad de la vida de sus habitantes y a la preservación de su patrimonio moral y material para legarlo mejorado a las generaciones por venir, mediante la educación superior, el desarrollo de la cultura, la investigación y la divulgación científica y tecnológica.”

Un sabio diseño institucional

Siendo propiedad de la sociedad dominicana, es administrada por una Junta de Regentes integrada en condición honorífica por quince (15) miembros que no pueden permanecer en la misma por más de nueve (9) años, de modo que nadie se enquiste en esta posición de dirección. De estos miembros, uno de los cuales es el Rector, no menos de ocho (8), es decir, su mayoría, deben ser egresados; los fundadores de INTEC sabiamente entendieron que eran sus egresados los que con más ahínco deberían cuidar del presente y futuro de su Alma Mater y de su persistencia en el apego a los fines con los que fue creado.

Esta prescripción de una permanencia máxima de nueve (9 años), sujetos a ratificaciones por periodos trienales, se extiende a los principales ejecutivos y directivos del INTEC, a su rector, vicerrectores y decanos, quienes tienen también ese máximo de stewardship en el ejercicio de sus posiciones. 

Generadora de bienes públicos y semi-públicos

Con este diseño radical, INTEC genera, con exclusividad, bienes públicos o, en cualquier caso, semi-públicos. INTEC produce bienes públicos por cuanto sus aportes al desarrollo de la cultura, la investigación y el desarrollo y divulgación científicos-tecnológicos se entregan a la sociedad de modo que  se hacen disponibles a todos y su uso por una persona no substrae del uso a otros. Podemos decir también que, mediante la formación de profesionales competentes y ciudadanos socialmente responsables, INTEC aporta bienes semi-públicos, pues si bien sus egresados, como individuos, se apropian del beneficio de dicha formación, no es menos cierto que con ellos la sociedad acrecienta su capital humano y, por vía de este, sus capacidades para su desarrollo competitivo y sostenible.

Alineada con los propósitos y necesidades para el desarrollo competitivo y sostenible

Por su misión y naturaleza, INTEC se alinea con los propósitos y responde a las necesidades para el desarrollo competitivo y sostenible de nuestro pais. Su oferta académica es no solo pertinente, sino incluso atrevida. En su primera oferta de grado, en 1973, INTEC ofreció una casi desconocida carrera de ingenieria industrial. De igual forma, cuando no se tenía conciencia de su importancia, por allá por mediados de los años 80, INTEC inició la carrera de diseño industrial.

Más temprano que tarde ofreció mecatrónica y desarrollo de software. Se adelantó a ofrecer biotecnología, cine y comunicación audiovisual, ingenieria financiera e ingenieria comercial y matemáticas orientada a ciencias actuariales. Ofrece hoy también las ingenierías biomédicas, logística y transporte, ciberseguridad y ciencia de datos.

Nuestros  investigadores y grupos profesorales, organizados en los laboratorios, centros y observatorios, privilegian los temas medio ambientales, como la gestión integral y aprovechamiento del sargazo; el impulso de la economía circular y la gestión de residuos, incluyendo mejoras en las tecnologías del plástico y la creación de nuevos materiales biodegradables;  además de estudios de conservación y valoración de nuestros recursos naturales como el agua; la determinación de propiedades utilizables de la flora,  el aprovechamiento de células madres vegetales, efectos de la contaminación ambiental, y las repercusiones en la inocuidad alimentaria.

En ingenierías, nos destacamos por estudios de perfiles de sismicidad, evaluaciones de riesgos sísmicos y de diagnóstico de  vulnerabilidad y resiliencia de estructuras; también por estudios de transporte y vialidad enfocados a la movilidad sostenible como son: aplicaciones para el monitoreo del tránsito, la planificación, operación y control de sistema de transporte y la facilitación del uso de transporte colectivo por sus usuarios. Por otro lado, desarrollamos proyectos para la evaluación y simulación de sistemas energéticos, el diagnóstico y evaluación de escenarios energéticos, el mejoramiento de la planeación y de las políticas energéticas, la formulación de indicadores de sostenibilidad energética, la eficiencia energética en la industria y en  el sector gubernamental y de los servicios el aprovechamiento de las energías renovables y combustibles alternativos.

En el área de salud se destacan nuestros aportes en la investigación epidemiológica y de salud pública, con énfasis tanto en enfermedades tropicales como el dengue y en las crónicas no transmisibles, la nutrición y la salud materno infantil. Nuestros centros de estudios de género y de educación desarrollan temas sociales con énfasis en aquellos que afectan la igualdad y la equidad, tanto en lo referente a las políticas de género como, en general, a las políticas y sistemas educativos y estrategias de enseñanza-aprendizaje, educación y comunicación en entornos digitales, incluyendo el aprovechamiento de tecnologías de realidad extendida (aumentada, virtual y mixta).

Y así podriamos seguir enumerando las líneas y proyectos de investigación inspiradas en uso y orientadas a la búsqueda de soluciones a nuestros problemas y desafíos como nación en desarrollo.

Intensa e inclusiva

INTEC privilegia ampliamente la calidad más que la cantidad. Es pequeña pero intensa. Selectiva e inclusiva.

Trabajamos todo el año porque, como se atribuye a Sábato, no es posible el desarrollo con siesta. Valoramos así el aprovechamiento intenso del tiempo lo que se traduce igual al uso del campus con más de 40 laboratorios que nos esforzamos en mantener activos y mejorar en equipamiento y en espacios, con ayuda importante del sector privado. Nuestros egresados, que disfrutan de un mínimo de 95 por ciento de empleabilidad antes de cumplir un año de graduados, son reconocidos en primer lugar por saber desempeñarse bajo presión, con agilidad y orientación a resultados, creativos e innovadores.  Y esto es así porque de esa manera viven cada semana de las 44 en las que distribuimos cada año nuestras programaciones trimestrales.

Nos duele que un 20 por ciento de nuestros prospectos no supera las pruebas de admisión, pese a que ya se filtran a sí mismos por un proceso de autoselección que invita a INTEC a quienes “asumen el reto”.

Atraemos talento de todo el país y no menos de la quinta parte de sus estudiantes provienen de provincias, donde hicieron sus estudios secundarios tanto en centros públicos como privados (de estos últimos un 40 por ciento). De hecho, entre los graduandos en octubre de 2023 más de un 30% provenía desde fuera del gran Santo Domingo. Nos enorgullecen todos nuestros estudiantes, incluyendo la quinta parte de ellos que proviene de centros públicos.

Si bien un 50 por ciento de nuestros estudiantes provienen del primer quintil, un 40 por ciento proviene del segundo quintil y un 9 por ciento del tercero. Un 30 por ciento del estudiantado disfruta de becas totales o parciales o de distintos descuentos en sus pagos por matricula.

Mas del 60 por ciento de nuestro estudiantado es integrado por damas, y en ingenierías y ciencias donde aún no se verifica ese predominio, hacemos un esfuerzo proactivo por atraer más muchachas a las carreras de alto contenido STEM para superar el porcentaje de solo un 30 por ciento que aún prevalece.

Plural y diversa

A lo largo de nuestros 52 años hemos honrado nuestro carácter de ágora, de espacio abierto a las ideas, la razón, la cultura, la ciencia y la tecnología, sin más restricción que el apego a nuestros valores institucionales estatutarios de objetividad y el rigor científico, tolerancia y el respeto a la persona humana, a la libertad de investigación y de expresión, no discriminación en razón de género, raza y nacionalidad, pluralismo en materia ideológica, política y religiosa, ejercido en un marco de apartidismo.

En su papel de  ágora INTEC ha sido espacio, foro, tribuna y agente de formulación de propuestas, intercambios, debate, y búsqueda de acuerdos en torno a los más importantes asuntos públicos de distinto orden y naturaleza, siempre preservando su naturaleza académica, apartidista, pluralista y de exclusivo compromiso con la objetividad, la búsqueda de la verdad y de las mejores soluciones a los problemas nacionales. Asimismo, ha sido partícipe de escenarios en los que su representación se ha atenido a esos principios y valores al aportar lo mejor de su experticia y capacidades.

Para nosotros en INTEC, entonces, valen las palabras de Thomas Jefferson tras fundar la Universidad de Virginia, concebida antes de 1800, y establecida en 1819: “Esta institución se basará en la libertad ilimitada de la mente humana. Porque aquí no tememos seguir la verdad dondequiera que nos lleve, ni de tolerar ningún error mientras la razón sea libre para combatirla.”[2]


[1] Bresser-Pereira, Luiz Carlos and Nuria Cunil Grau, eds. Lo Público no Estatal em la Reforma del Estado. Buenos Aires: CLAD/Paidós, 1998: 25-56.

[2] Carta de Thomas Jefferson a William Roscoe. En: Jefferson, T. (2011). The Writings of Thomas Jefferson: Being his Autobiography, Correspondence, Reports, Messages, Addresses, and Other Writings, Official and Private. (H. A. Washington, Ed.). Cambridge: Cambridge University Press.

Sin ingenieros no vamos lejos

A lo largo de la última década, República Dominicana ha sido la economía de más rápido crecimiento en América Latina, una región atrapada en los más bajos del mundo.  Hemos pasado a ser la séptima economía de la región, a pesar de nuestro reducido territorio. Mostramos avances que pueden apuntalar un mejor modelo de crecimiento: importantes logros de infraestructura entre los que destacan puertos, aeropuertos y autopistas principales, mejoras en el suministro de energía eléctrica y en la diversificación de nuestra matriz energética, mejor clima de negocios, destrabando muchos procesos, entre los que se destacan los aduaneros;  las zonas francas se han diversificado agregando renglones con mayor valor agregado y nivel tecnológico, como los dispositivos médicos y eléctricos y se ha promovido el posicionamiento del país como un hub regional. Todo esto debe animarnos, pero no podemos permitirnos la complacencia.

Necesitamos más inversión, en gran parte como inversión extranjera directa (IED), más sofisticada y diversificada, generando mayor valor agregado y puestos de trabajo de mejor calidad.

Según la OCDE, en el período 2016-19 el país atrajo el 1.8% del flujo total de IED en América Latina y el Caribe y  la entrada por IED se estabilizó al nivel de 3.7% del PIB, por encima del nivel regional de 2.8%.  Esta buena noticia debe ser ponderada contrastando con el  dato de que  el stock de IED como porcentaje del PIB estuvo en línea con el promedio regional del 47%, pero por debajo de Costa Rica y Panamá, nuestros socios en la Alianza para el Desarrollo en Democracia, con un 63% y un 80%, respectivamente.

Debemos esforzarnos en aprovechar las tendencias al nearshoring que dicta la evolución geopolítica actual. Pero hay que tomar muy en cuenta que la competencia por atraer más y mejor IED va a ser muy competida.

Son varias las reformas y ajustes que debemos hacer como país para posicionarlo en mejores condiciones para atraer más IED y de más calidad. Estudios de organismos internacionales como el Banco Mundial, el BID, CAF, CEPAL, la OCDE, el Korean Development Institute y otros tienen importantes recomendaciones con base en evidencias que nos ayudan a las cartas de ruta a seguir con ese propósito.

Quiero destacar un reto central y estratégico que requiere un esfuerzo sostenido de mediano a largo plazo: el desarrollo de capital humano.

No hay una sola reunión con directivos de empresas locales y -sobre todo- de zonas francas, o con potenciales inversionistas que visitan a INTEC, en la que no se pregunte primero por el número de ingenieros y tecnólogos del que puede disponerse, pero también por la calidad y actualización de su formación y el alineamiento de sus perfiles de competencias con los requerimientos de una producción de más complejidad, sofisticación y nivel tecnológico.

Son varias las reformas y ajustes que debemos hacer como país para posicionarlo en mejores condiciones para atraer más IED y de más calidad. Estudios de organismos internacionales como el Banco Mundial, el BID, CAF, CEPAL, la OCDE, el Korean Development Institute y otros tienen importantes recomendaciones con base en evidencias que nos ayudan a las cartas de ruta a seguir con ese propósito.

Quiero destacar un reto central y estratégico que requiere un esfuerzo sostenido de mediano a largo plazo: el desarrollo de capital humano.

No hay una sola reunión con directivos de empresas locales y -sobre todo- de zonas francas, o con potenciales inversionistas que visitan a INTEC, en la que no se pregunte primero por el número de ingenieros y tecnólogos del que puede disponerse, pero también por la calidad y actualización de su formación y el alineamiento de sus perfiles de competencias con los requerimientos de una producción de más complejidad, sofisticación y nivel tecnológico.

Sin abundar sobre los graves y persistentes problemas de calidad de los aprendizajes en nuestra educación preuniversitaria, tampoco nuestra matrícula en educación superior, que sobrepasa el medio millón de estudiantes, debe dejarnos tranquilos. Porque menos de un 8 por ciento de los estudiantes lo hace en programas de ingeniería y arquitectura, menos de un 6 por ciento en tecnologías de información y menos de 1 por ciento en carreras de ciencias básicas. Diez carreras acumulan aproximadamente el 50 por ciento de la matrícula total: contabilidad, psicología, derecho, medicina, administración, educación inicial, mercadeo, educación básica y, al final, ingenieria industrial e informática.

En INTEC, como en la publicidad de AVIS, nos esforzamos más y, por ejemplo, en nuestra última graduación, este mes, el 28% de nuestros graduandos en el nivel de grado fueron en el área de ingenierías, mientras en el sistema de educación superior dominicano solo estudia estas carreras menos  de un 15% de todos los matriculados, y el 10% de nuestros graduandos lo hicieron en ciencias y matemáticas, mientras que en el sistema de educación superior en su conjunto estudia en esta área menos de un 1% de la matrícula total.

Nuestro país no puede darse el lujo de desaprovechar las oportunidades que se nos presentan para avanzar a una economía más productiva, más diversificada y más competitiva. Requiere de políticas públicas e iniciativas muy bien enfocadas y mejor desplegadas. Pero hay que destacar que, sin tecnólogos e ingenieros, no llegaremos lejos.

Publicado originalmente en el periódico Listín Diario el 29 de abril de 2024.

Lo que dijo y lo que no dijo Hausmann

El pasado 6 de febrero el prestigioso economista Ricardo Hausmann, con los auspicios del Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes, nos ofreció la conferencia magistral “Importancia de las políticas industriales para el desarrollo de los países”. Hausmann, profesor de Economía Política Internacional y director del Growth Lab de la Harvard Kennedy School, es conocedor de nuestro pais y dirigió el estudio “Construyendo un Mejor Futuro para la República Dominicana: Herramientas para el Desarrollo”, que sirvió como uno de los insumos para la formulación de la Estrategia Nacional de Desarrollo.

En su conferencia Hausmann nos mostró cómo República Dominicana ha ido cerrando una serie de brechas con respecto a Estados Unidos (tasa de fertilidad, participación laboral femenina, cobertura de salud, matriculados en educación, grado de urbanización y niveles de inversión). Pero aún compartimos con los demás países de América Latina retrasos en la brecha de ingresos, que ha seguido abriéndose. Y hay que destacar, como lo hace Hausmann, que esa brecha de ingresos se relaciona con otra, que también se ha estado ampliando: la tecnológica.

Aquí llegamos a una cuestión en la que la conferencia de Hausmann, limitada el tiempo, claro, nos dejó hambrientos, pero con pistas importantes para proseguir las reflexiones. La brecha de ingresos conecta con la de productividad, y esta, a su vez, con la tecnológica. El profesor de Harvard nos mostró cómo la manufactura en nuestro pais ha estado creciendo, pero a un ritmo más lento que el resto de la economía y, a pesar de su mayor contribución relativa en creación de empleos formales, su peso en el valor agregado y en el empleo ha estado cayendo. Mala noticia, porque la manufactura es más productiva y su productividad crece más rápido que el resto de la economía. Crecimiento de la productividad de la economía en su conjunto que, apuntamos nosotros, deja mucho que desear.

En otras palabras, junto al resto de la región nos rezagamos en cerrar la brecha de ingresos respecto de Estados Unidos; cerrar esa brecha tiene mucho que ver con mejorar nuestra productividad, siendo en nuestro caso la productividad relativa más alta en la manufactura, pero creciendo esta última a un ritmo más lento que el resto de nuestra economía. Y esto nos dice de un “nudo gordiano” que nuestras políticas públicas, y especialmente una política de desarrollo industrial, deberán desatar para impulsar un mejor desarrollo, en calidad y cualidad, de nuestra economía y nuestra sociedad en general.

Lo que dijo y, a la vez, no dijo Hausmann, por así decir, es que una política industrial en nuestro pais debería apuntar a aumentar la complejidad de nuestra economía, especialmente de nuestra manufactura. Ciertamente, el conferencista nos presentó la versión “scrabble” de las tesis sobre la complejidad. Esta tesis sostiene que “los países tienden a converger al nivel de ingresos dictado por la complejidad de sus estructuras productivas, lo que indica que los esfuerzos de desarrollo deben centrarse en generar las condiciones que permitan que surja la complejidad para generar crecimiento sostenido y prosperidad.” (Hidalgo, Cesar & Hausmann, Ricardo. 2009).

La complejidad que nos refiere Hausmann resulta de cambios en la estructura productiva debido a procesos por medio de los cuales un país se mueve hacia  nuevos productos gracias a combinaciones de las capacidades que ya tiene, así como por acumulación de nuevas capacidades que son combinadas con otras previamente disponibles. Todo lo anterior aumenta la diversidad de la capacidad productiva del pais. Diversificación que, decimos nosotros, debe implicar productos de mayor valor agregado y de peldaños más elevados en sus componentes tecnológicos.

Tenemos oportunidades que bien podríamos aprovechar con una bien enfocada y mejor sustentada política de desarrollo industrial, apoyada por otras políticas públicas.  Recibido del gobierno de Corea del Sur, en medio de la pandemia, el estudio “Sugerencia sobre el Desarrollo de la Fabricación de Equipos Electrónicos en la Zona Franca de la Republica Dominicana” nos propone aprovechar oportunidades para atraer inversiones y desarrollar nuestra oferta exportadora en la producción de partes y componentes de equipos electrónicos, combinando capacidades que ya hemos adquirido en productos como dispositivos médicos y productos eléctricos.

Hoy, el informe “Evaluación de la preparación de la República Dominicana para desempeñar un papel más importante en las cadenas de valor globales de semiconductores y PCB” preparado por Stephen Ezzel para la Fundación sobre Tecnología de Información e Innovación (ITIF, por sus siglas en ingles) nos propone una iniciativa más agresiva de introducirnos a la extendida cadena productiva de semiconductores (en el tramo de ensamblaje, prueba y embalaje) y de placas de circuito impreso (PCB),  apoyados en estrategias de inversión principalmente con origen de Estados Unidos en el contexto de la denominada guerra de los chips.

Las oportunidades están, depende de nosotros perseguir su aprovechamiento.

Este es un tema abierto imposible de agotar y menos en el espacio de este artículo.  Pero hay un tema que no podemos dejar de mencionar en esta ocasión.  Hausmann refirió el relativo cierre de la brecha en educación entre nosotros y Estados Unidos, refiriéndose sin dudas al aspecto cuantitativo: cobertura de la educación en sus distintos niveles incluyendo la matriculación en el de educación superior. Ahí lo que dijo, pero no dijo nada sobre la calidad y la pertinencia de la educación en nuestro país.

Sin abundar sobre los graves y persistentes problemas de calidad de los aprendizajes en nuestra educación preuniversitaria, tampoco nuestra matrícula en educación superior, que según muchos estimados sobre pasa el medio millón de estudiantes debe dejarnos tranquilos. Porque menos de un 8 por ciento de los estudiantes lo hace en programas de ingeniería y arquitectura, menos de un 6 por ciento en tecnologías de información y menos de 1 por ciento en carreras de ciencias básicas. Diez carreras acumulan aproximadamente el 50 por ciento de la matrícula total: contabilidad, psicología, derecho, medicina, administración, educación inicial, mercadeo, educación básica y, al final, ingenieria industrial e informática).

Mientras tanto Vietnam, destacado por Hausmann como un pais ejemplo, cuenta con más de 5 mil ingenieros en el área de semiconductores y su gobierno se propone un ambicioso plan de formar aproximadamente 40 mil nuevos ingenieros en un periodo de seis años.

Nuestro país no puede darse el lujo de desaprovechar las oportunidades que se nos presentan para avanzar a una economía más compleja y, así, más productiva, más diversificada y más competitiva. Requiere de una política industrial y de políticas públicas muy bien enfocadas y mejor desplegadas. Pero, además, sin tecnólogos e ingenieros, no llegaremos lejos.

Nota: Este artículo fue publicado parcialmente por Listín Diario en fecha 20 de febrero 2024.

Las 5 llaves de Marcos Díaz

Marcos Días, egresado destacado de INTEC, nadador de los océanos, fue el orador invitado a la 67ta. ceremonia de graduación celebrada el 14 de octubre de 2023.  En su intervención, Marcos recomendó a los graduandos tener a mano cinco llaves para asegurarse de poder abrir las puertas que encontrarían en su futuro.

La primera de las llaves de las que nos habla Marcos es la visión personal: tener claro hacia dónde vamos, recomienda el, identificar tus propósitos, saber cuál es tu sueño. Como decía Sócrates, unos 400 años antes de nuestra era, “No hay viento favorable para el que no sabe dónde va”.

Una segunda llave es la de la autoconfianza, creer en uno mismo, en la capacidad de sobrepasar obstáculos, incluso las que provienen de uno mismo. ¿Cuántos creerían que una persona asmática como Marcos sería un triunfante nadador de ultra distancia en aguas abiertas? Marcos revela que nació “con los pulmones dañados de fábrica”, pero que, a pesar de padecer de asma crónica, se hizo nadador desde los seis años de edad, “sin embargo nunca fue esto una limitante -explica él- para yo imaginarme que podía aprender a nadar, que podría hacer de la natación una profesión exitosa, y que podría establecer récords mundiales”.

Una tercera llave es la de la preparación. “No hay atajos y el precio que pagar, si tu meta es grande, será grande”, nos dice.

Su preparación como nadador puede decirse que inicio tan tempranamente como a los 6 años de edad. Pero también su preparación universitaria le fue de ayuda en su carrera deportiva.  En su discurso, Marcos nos cuenta que su preparación universitaria en INTEC, como mercadólogo, fue un factor crítico de éxito en su carrera como nadador. Gracias a los conocimientos adquiridos como mercadólogo fue capaz de sobrepasar la crisis financiera de 2003-2004 y lograr los apoyos que requería su proyecto de cruzar el Canal de la Mancha.

Marcos insiste en que “las aulas nos dan herramientas” y que estas “se complementan con el fruto de la experiencia que nos da la vida, día tras día, y el aprendizaje continuo”. Y agrega: “Tengan en cuenta que el aprendizaje es diario, que no es una etapa que tuvo un inicio y una fecha de término, … es una ruta  dinámica que nunca se detiene”.

La cuarta llave recomendada por Marcos es la de la perseverancia, “muy importante, que maximizará tus herramientas aprendidas”. Steve Jobs, el formidable creador de Apple, lo decía de esta manera: “Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a un emprendedor de éxito de uno sin éxito es pura perseverancia”. Para Marcos, siendo necesarias las tres llaves anteriores, tener un norte, creer en sí mismo y prepararse, aun teniéndolas, no por eso el camino va a ser fácil. “Siempre hay condiciones, variables que están más allá de nuestro control”; por ejemplo, prosigue el, “en la natación en aguas abiertas el clima, las fuertes brisas, el oleaje, las corrientes y la fauna marina”. Ese tipo de variables erigen ante nosotros retos y desafíos, muchas veces en forma de obstáculos que amenazan con frustrarnos.  Marcos cuenta que cuando se propuso cruzar el Canal de la mancha, considerada la travesía más difícil del mundo, él y su equipo no lo consiguieron en un intento, tampoco en el segundo, y cuando consideraron que ´a la tercera era la vencida´, como reza el refrán, tampoco lo lograron. Solo en un cuarto intento lo lograron. Así, el nadador de océanos entiende que la perseverancia es clave para conseguir sobrepasar cuantos obstáculos se interpongan entre el presente y el logro de un gran sueño.

En su discurso el orador invitó a los graduandos a tener pasión por los retos, a que su norte siempre sea enfrentar lo difícil: “nunca te conformes con lo simple, nunca te conformes con lo fácil” recomendó, recordando el adagio de que “lo que fácil llega, fácil se va”.  “En la vida profesional, lo que mucho nos cuesta, nos brinda las más grandes alegrías”, terminó enfatizando.

La quinta y última llave es la de la divertirte en el camino, disfrutar lo que se hace. “De qué nos vale esforzarnos, sacrificarnos, -nos dice Marcos- si de lo que se trata es de ser felices en la vida.” Nos recomienda poner en perspectiva el esfuerzo y darnos cuenta que el camino es más importante que la meta.  Como postuló Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos de América, entre los derechos más sagrados que todos tenemos, “están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad”. 

Esas son las 5 llaves que nos recomienda tener Marcos Díaz: la de propósito, la de autoconfianza, la de preparación, la de perseverancia y la de divertirnos con lo que hacemos.

Marcos Aurelio Díaz Domínguez se posicionó en los libros de récords internacionales del deporte como nadador de ultra distancia en aguas abiertas, acumulando entre sus logros el cruce del Canal de la Mancha en 2003, el cruce del Estrecho de Gibraltar dos veces en 2005, el primer lugar en la competencia en las tormentosas aguas del río Bhagirathi en la India en 2006 y dos vueltas completas a la isla de Manhattan, Nueva York, en 2011.

En 2014 completó la hazaña de unir a nado los cinco continentes como parte de los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. De esa manera conectó por nado a Oceanía con Asia, desde Papúa Nueva Guinea hasta  Indonesia, después desde Jordania  hasta llegar a Egipto, para luego unir a África con Europa recorriendo el Estrecho de Gibraltar. Posteriormente enlazó a  Europa con América cruzando Estrecho de Bering, entre Siberia y Alaska, para después terminar oficialmente su proyecto nadando desde la Estatua de la Libertad, pasando por el East River frente al edificio de Naciones Unidas en Manhattan, llegando finalmente a Long Island, donde hizo entrega al secretario general de la ONU de un libro con más de 200.000 firmas de las personas conoció a lo largo de su viaje.

Entre sus proezas dentro de República Dominicana figura en 2002, el cruce de la Bahía de Ocoa; en 2004, el cruce de la Bahía de Samaná, así como el nado de 50 kilómetros, en aguas abiertas, desde Boca Chica hasta el malecón de Santo Domingo.

Marcos graduó de Administración de Empresas y de una Maestría en Mercadeo en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).En 2010 recibió la distinción de Egresado Destacado de su Alma Máter.

Por su exitosa trayectoria deportiva y sus valores humanos se le han otorgado múltiples reconocimientos: Orden al Mérito Duarte, Sánchez y Mella,  por el gobierno dominicano, en 2007; condecoración como Embajador de Buena Voluntad de la ONU en 2011,  exaltado al Salón de la Fama de la Natación Internacional en el 2012,  en el 2015 fue Presidente del Consejo Americano del Deporte; en 2019 fue electo Presidente de la Convención Internacional UNESCO Contra Dopaje en el Deporte, posición en la que fue reelegido y que mantiene  en la actualidad

Más sobre Marcos en https://es.wikipedia.org/wiki/Marcos_D%C3%ADaz_(nadador)

Nuevas tendencias en educación médica de cara a nuevos enfoques y tecnologías -2 de 2-

Como reconocen la Federación Mundial para la Educación Médica (WFME) y otras organizaciones líderes en educación médica al actualizar sus marcos referenciales y normas para la educación médica, se  deben atender sin demora las demandas de cambio o ajuste que los nuevos enfoques y tecnologías introducen en el ejercicio de la profesión. Además del concepto de medicina de precisión, de la educación interprofesional (IPE), de la educación para la salud global y de la educación en salud digital, como tratamos antes, podemos también destacar el rol de las tecnologías de realidad virtual , la realidad aumentada y también el de la robótica.

Incorporación docente de la realidad virtual (RV) y realidad aumentada (RA).

La realidad aumentada (RA) es “una tecnología que superpone una imagen generada por computadora en la vista del mundo real por un usuario, proporcionando así una vista compuesta”.[1] La realidad virtual (RV) consiste en “la simulación generada por computadora de una imagen tridimensional o entorno con el que una persona puede interactuar de una manera aparentemente real o física, utilizando un equipo electrónico especial  -como un casco con una pantalla en el interior o guantes equipados con sensores.”[1]

La realidad virtual (RV) y la realidad [1]aumentada (RA) contribuyen a la educación médica de maneras muy valiosas e impactantes por vía de experiencias de aprendizaje inmersivas e interactivas de gran riqueza.

Las aplicaciones de realidad virtual son de formidable importancia en la formación en materia de anatomía y fisiología: la mesa Anatomage, por ejemplo, es un producto que permite la visualización de anatomía en 3D y  realizar disección virtual que facilita el ejercicio de habilidades de disección y promueve una comprensión más profunda de estas ramas de la medicina a través de la interacción con el aplicativo para trabajos como la disección virtual que, de otra forma, habría sido muy complejo para los estudiantes con imágenes en 2D. EchoPixel es una plataforma de software capaz de manejar información proveniente de tomografías computarizadas y de resonancias magnéticas con la que crea un gemelo digital holográfico del corazón de un paciente y permite a los médicos estudiar y planificar una intervención utilizando una versión virtual antes de realizar una delicada incisión en tan vital órgano. AccuVein es un equipo para visualización de venas que facilita su localización para la extracción de sangre y realizar canalizaciones y venopunciones rápidas, seguras y exitosas. Osso VR y FundamentalVR son plataformas que permiten el entrenamiento inmersivo de los estudiantes en la práctica de procedimientos complejos en entornos virtuales, en los que operan en escenarios realistas sin riesgo para pacientes reales.

Algunos de los usos más comunes del dispositivo head up de RA y RV son la transmisión en vivo desde endoscopia, imágenes de resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) intraoperatoria o tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés), monitorización de signos vitales y visualización de imágenes de MRI o CT preoperatorias.

Lo cierto es que con la incorporación de estas tecnologías en la educación médica se logran mejores resultados de aprendizaje ya que aumentan la motivación de los estudiantes y propician una mayor participación activa. Como han demostrado distintos estudios, la realidad virtual y la realidad aumentada pueden mejorar significativamente la retención de conocimientos, la adquisición de habilidades de pensamiento de orden superior (análisis, síntesis y creación) y la competencia procesual en comparación con los métodos de enseñanza tradicionales. Estas tecnologías sabiamente empleadas en la educación médica facilitan a los estudiantes el perfeccionamiento de sus  habilidades prácticas en un entorno libre de riesgos, en cualquier momento y en cualquier lugar, independientemente de su ubicación o limitaciones físicas, sin  entrar todavía en escenarios de la vida real, pero disfrutando de práctica repetitiva con retroalimentación inmediata para el dominio de procedimientos complejos.  Adicionalmente, estas tecnologías hacen posible  la colaboración entre estudiantes e instructores a través de fronteras geográficas, lo que permite la práctica conjunta y la orientación remota.

Por todo eso, el uso de la RV y de la RA se extiende por escuelas de medicina, como es el caso de la escuela de medicina de Johns Hopkins University, que emplea la realidad virtual en la educación de anatomía, lo que permite a los estudiantes diseccionar cuerpos virtuales y visualizar estructuras complejas de forma interactiva, la de Stanford University, que desarrolló simulaciones de realidad virtual para diversos escenarios, incluida la práctica de cirugía laparoscópica, la gestión de emergencias de parto y la exploración de la anatomía humana en 3D.

Las aplicaciones de la RV y la RA se extienden al ejercicio mismo de la práctica médica, como es el caso, por ejemplo, de la  Universidad Nacional de Seúl, en Corea del Sur, que recurre a la AR para apoyar procedimientos médicos como biopsia con aguja y cateterismo, mejorando la precisión y minimizando la incomodidad del paciente, o también el de la prestigiosa Cleveland Clinic, en la que se desarrolló el sistema EchoPixel, herramienta de realidad aumentada que superpone imágenes de ultrasonido en tiempo real en el cuerpo del paciente, mejorando la visualización y la orientación durante los procedimientos.

Educación médica y robótica

La robótica viene desempeña desde hace ya un buen tiempo un rol importante en la transformación de  la educación médica, pero los desarrollos tecnológicos siguen haciendo posible aplicaciones más ricas y complejas.  Con el desarrollo de simuladores robóticos más interactivos se hace posible que los estudiantes residentes de cirugía puedan practicar procedimientos complejos en maniquíes robóticos realistas que imitan la anatomía humana y las respuestas fisiológicas, de modo que se benefician de  retroalimentación a sus prácticas en un entorno seguro antes de operar a pacientes reales. Los simuladores más avanzados, de nueva generación, que simulan la sensación de tejidos e instrumentos reales, hacen ya posible contar con retroalimentación háptica -táctil y cinestésica- que ofrece aún más realismo y mejora la eficacia del entrenamiento.

La robótica de nueva generación en educación médica proporciona tutores robóticos adaptativos que se benefician de la inteligencia artificial (IA) de modo que dichos robots pueden personalizar la capacitación ajustando los niveles de dificultad y brindando retroalimentación en tiempo real basada en el desempeño individual, tomando en cuenta diferentes estilos y ritmos de aprendizaje de los estudiantes.

Integrando las tecnologías de la RV con los simuladores robóticos se crean escenarios inmersivos que posibilitan a los estudiantes practicar en quirófanos virtuales e interactuar con pacientes virtuales, mejorando la conciencia espacial y las habilidades de toma de decisiones. Por ejemplo, en la Feinberg Medical School, de Northwestern University, utilizan la plataforma robótica SimSurgery que adapta los niveles de dificultad y escenarios según el desempeño individual de los estudiantes, promoviendo el aprendizaje personalizado y el dominio de habilidades. En la escuela de medicina de la Universidad de Pittsburgh han desarrollado el simulador RoboSurgeon que monitorea y analiza las acciones de los estudiantes durante los procedimientos virtuales, les brinda retroalimentación objetiva e identifica áreas de mejora.

La educación médica, como hemos visto, está siendo reorientada por nuevos enfoques como los de la medicina de precisión, la educación interprofesional (IPE) y  la educación para la salud global. También viene recibiendo  los impactos beneficiosos de los desarrollos tecnológicos como los de la salud digital  y sus distintos dispositivos, la telemedicina, la realidad virtual y la realidad aumentada y la robótica combinada con la inteligencia artificial. Los educadores médicos y las escuelas de medicina tienen que asumir como prioridades su  actualización en la adopción de estos enfoques y el aprovechamiento de estas nuevas tecnologías, nuevos enfoques y desarrollos tecnológicos que están ya transformando el ejercicio de la medicina y el cuidado de la salud.


[1] Oxford Dictionaries. Definition of virtual reality in English. https://en.oxforddictionaries.com/defnition/ virtual_reality

Nuevas tendencias en educación médica de cara a nuevos enfoques y tecnologías -1 de 2-

Como en el caso de las demás profesiones, tal vez de manera más radical, la educación médica  debe atender sin demora las demandas de cambio o ajuste que los nuevos enfoques y tecnologías introducen en el ejercicio de la profesión. Así lo reconocen la Federación Mundial para la Educación Médica (WFME) y otras organizaciones líderes del sector al actualizar sus marcos referenciales y normas para la educación médica.

La medicina de precisión

Si hablamos de nuevos enfoques, debemos destacar el de la medicina de precisión, una perspectiva personalizada de la atención médica que tiene en cuenta factores genéticos, ambientales y de estilo de vida individuales, para lo cual se apoya en la recopilación y el análisis de grandes conjuntos de datos genéticos, ambientales y clínicos. Se aparta del enfoque tradicional  de “talla única” en el que las estrategias de prevención y tratamiento de enfermedades se definen en términos de  la “persona promedio” que, paradójicamente, resulta en ninguna persona real.

Elementos de medicina de precisión los hay desde hace tiempo en la práctica médica.  Así, por ejemplo, las condiciones alérgicas de una persona, a la penicilina, son tomadas en cuenta al determinar un tratamiento para una enfermedad. O, también, Información sobre el tipo de sangre es central para implementar una transfusión. Pero los desarrollos tecnológicos y de gestión de la información relevante permiten cada vez más contar con informaciones que antes escapaban a los facultativos pero que ahora pueden estar disponibles de maneras más oportuna, completa y precisa. Para esto el desarrollo de la medicina de precisión implica un trabajo multidisciplinario con la colaboración de una variedad de profesionales de la salud, incluidos genetistas, oncólogos, farmacéuticos y científicos de datos.

Las escuelas de medicina están incorporando cada vez más la medicina de precisión en sus planes de estudio, de modo que los graduados tengan el conocimiento y las habilidades que necesitan para brindar este tipo de atención a sus pacientes. Por ejemplo, la escuela  de medicina de la Universidad de Stanford ha creado un nuevo programa llamado “Salud de Precisión” (Precision Health) que incluye cursos sobre los principios de la medicina de precisión, así como capacitación en el uso de herramientas y tecnologías que la sustentan.

Harvard Medical School ha creado un nuevo centro llamado Centro Harvard de Medicina de Precisión que ofrece una variedad de cursos y programas sobre medicina de precisión, incluido un curso llamado “Medicina de precisión: genética en la práctica clínica” y un programa llamado “La iniciativa de medicina de precisión“. La escuela de medicina de Duke University ha creado un nuevo plan de estudios en medicina de precisión que incluye cursos sobre las bases genéticas de las enfermedades, las tecnologías de la medicina de precisión y las implicaciones éticas y sociales de este enfoque.

De esta manera, esas y muchas otras escuelas de medicina acogen los  estándares de la WFME que exigen que las facultades de medicina enseñen a los estudiantes los principios de la medicina de precisión, así como sus implicaciones éticas y sociales. Los estándares también exigen que las escuelas de medicina capaciten a los estudiantes en el uso de herramientas y tecnologías de medicina de precisión.

En general, las escuelas de medicina reconocen cada vez más la importancia de la medicina de precisión y están tomando medidas para incorporarla en sus planes de estudio y programas de formación clínica. A medida que la medicina de precisión continúa evolucionando, las escuelas de medicina deberán seguir adaptando sus programas educativos para garantizar que sus graduados estén preparados para brindar este tipo de atención a sus pacientes.

La educación interprofesional (IPE)

Concomitante al enfoque de la medicina de precisión y en correspondencia a la característica multidisciplinaria del mismo, viene desarrollándose la modalidad de interprofesional education (IPE) que apunta a la superación de las barreras entre distintos profesionales de la salud, propiciando una interacción y colaboración más cercana y regular entre ellos para asegurar una atención más eficaz.

La educación interprofesional (IPE, por sus siglas en inglés) prepara a los estudiantes para trabajar eficazmente con otros profesionales de la salud, como enfermeras, farmacéuticos y trabajadores sociales. La EIP se está volviendo cada vez más importante a medida que los modelos de prestación de atención médica se vuelven más complejos y colaborativos.

Northwestern University Feinberg School of Medicine ha integrado la educación interprofesional en su plan de estudio de modo que sus estudiantes tienen ahora oportunidades de aprender y practicar la colaboración interprofesional con estudiantes de enfermería, farmacia y de otras áreas de atención médica en una variedad de entornos, incluidos el aula, el laboratorio y la clínica. San Francisco School of Medicine (UCSF), de la Universidad de California, ha creado un nuevo centro llamado Centro de Educación Interprofesional y Atención Colaborativa, que ofrece una variedad de programas para que estudiantes de medicina, enfermería y otras áreas de atención médica aprendan y practiquen la colaboración interprofesional.

De hecho, los estándares de la WFME para la educación interprofesional exigen que las escuelas de medicina preparen a los estudiantes para aprender y practicar la colaboración interprofesional y trabajar eficazmente con otros profesionales de la salud, como enfermeras, farmacéuticos y trabajadores sociales.

Educación para la salud global

Otro nuevo énfasis en la educación médica es el de la educación para la salud global (global health education) que procura preparar a los estudiantes para abordar los desafíos de salud de un mundo globalizado. Ejemplos de problemas de salud que trascienden las fronteras incluyen enfermedades infecciosas que viajan cada vez con mayor rapidez entre países, pero también se encuentran enfermedades y afecciones no transmisibles que afectan a muchas poblaciones en todo el mundo, como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, e incluyen factores de riesgo como el consumo de alcohol y tabaco, la obesidad, la alimentación poco saludable y la inactividad física.

Las escuelas de medicina ofrecen una variedad de cursos y programas sobre salud global, y muchas también brindan oportunidades para que los estudiantes adquieran experiencia clínica internacional. Duke University School of Medicine, por ejemplo, ofrece una variedad de programas de salud global para estudiantes de medicina, incluida una asignatura optativa de salud global, una especialización en salud global y una beca de salud global. Duke también tiene un centro de salud global que brinda apoyo a estudiantes de medicina interesados en la salud global. En ese tenor, los estándares de la WFME para la educación sanitaria global exigen que las escuelas de medicina preparen a los estudiantes para abordar los desafíos de salud global y asimilar las lecciones de la experiencia clínica internacional.

Educación en salud digital

La educación en salud digital prepara a los estudiantes para utilizar y comprender las últimas tecnologías de salud digital. Las escuelas de medicina están incorporando la salud digital en sus planes de estudio de diversas formas, enseñando a los estudiantes sobre registros médicos electrónicos, telesalud y aplicaciones de salud móviles.

La escuela de medicina de la Universidad de Vanderbilt ha creado un nuevo programa llamado Centro Vanderbilt para la Salud Digital. El centro ofrece una variedad de cursos y programas sobre salud digital para estudiantes de medicina, así como capacitación en el uso de herramientas y tecnologías de salud digital. San Francisco School of Medicine (UCSF) ha integrado la educación sanitaria digital en su plan de estudios de modo que los estudiantes tienen oportunidades de aprender y practicar el uso de tecnologías de salud digitales en una variedad de entornos, incluidos el aula, el laboratorio y la clínica.

La tecnología está cambiando rápidamente el campo de la medicina. A medida que se desarrollan nuevos dispositivos y tecnologías, podemos esperar ver cambios aún más dramáticos en la forma en que diagnosticamos, tratamos y prevenimos enfermedades y todo esto implicará importantes desarrollos en la educación médica. Sobre estos temas insistiremos en el próximo post de este blog.