Sobre modelos de universidad y el INTEC -1 de 2
Julio Sánchez Maríñez
Así como en teoría organizacional se tiene claro que no hay una mejor manera de organizar y que todo depende (it all depends), podemos decir que no hay un modelo de universidad sino modelos que pueden corresponderse y, de hecho, se han correspondido, con contextos y propósitos históricos concretos.
Eso lo tenían muy en claro nuestros fundadores. Eduardo Latorre, por ejemplo, nos decía ya en 1977 que nadie tenía una respuesta definitiva de cómo debía ser y organizarse una universidad en un país como el nuestro, pero que teníamos la obligación de hacer el esfuerzo de construirla y desarrollarla, atentos a nuestras coyunturas históricas concretas, sin reproducir modelos obsoletos o diseñados para dar servicio a sociedades con una problemática muy diferente a la nuestra.[1]
Modelos de universidad y contextos históricos
Los modelos de universidad, son históricos, es decir, se encuentran y responden a contextos históricos particulares. Los modelos universitarios se han sucedido en el tiempo y hay tiempos, a menudo, en los que en el mismo espacio histórico coexisten distintos modelos universitarios. Ocurre también que las universidades se mueven, con el tiempo, de un modelo a otro. Hay un gran trecho entre el Harvard College de 1639 y la Harvard University de hoy en día.
Los colleges coloniales en Estados Unidos: formar para el púlpito.
En Estados Unidos, las primeras universidades (colleges) surgieron en la etapa colonial con una orientación religiosa y la finalidad de formar ministros. Surgieron así Harvard (entonces New College), en 1636; College of William and Mary, en 1693; Collegiate School (hoy Yale University), en 1701; College of New Jersey (hoy Princeton University), en 1746; King’s College (hoy Columbia University), en 1754; y College of Philadelphia (hoy University of Pennsylvania), en 1755.
| Cuando en1636 se fundó The College at New Town, que en 1639 pasó a llamarse Harvard College, en agradecimiento a su benefactor John Harvard, para luego denominarse Harvard University, tenía una orientación eminentemente religiosa en su misión de formar ministros quienes aspiraban a un púlpito. Para esto, el currículo se estructuraba en tres clases de aprendizaje: habilidades lingüísticas, argumentación lógica y conocimientos generales, siendo el latín la lengua de enseñanza y aprendizaje. |
De la formación de ministros a la de médicos y abogados
La enseñanza de la medicina y de las leyes, para atender la necesidad de médicos y abogados, abrió las puertas para las escuelas profesionales que nacieron como alternativas o como complementos de los
| A los colleges coloniales en Estados Unidos le antecedían, por supuesto, las primeras universidades medievales europeas, como Bolonia y París. La más antigua, la Universidad de Bolonia, con certificado de nacimiento en 1088, surge como gremio de estudiantes (universitas scholarium) que, con un estudiante como rector, contrataba maestros para obtener su formación en las siete artes liberales que conformaban la educación superior de la época: gramática, retórica y dialéctica (el trivium) y aritmética, geometría, astronomía y música el (cuadrivium). Un siglo más tarde surgiría la Universidad de París, con una estructura curricular similar a la de Bolonia, pero como gremio de maestros (universitas magistrorum) gobernada por estos y con un docente como rector. De ahí que las universidades se conocieran finalmente como “universitas magistrorum et scholarium” |
previos colleges. En 1800 ya había en formación en Estados Unidos cinco departamentos de medicina (el departamento de medicina de Harvard surgió en 1791). La escuela de medicina de la Universidad de Pennsylvania estableció el modelo de educación médica en Estados Unidos, con énfasis en anatomía, cirugía, farmacia, química, teoría de la medicina y partería. Las escuelas de leyes tardarían un poco más en aparecer y lo harían con más independencia de los colleges, como la Litchfield School, formalizada hacia 1784, cuando la escuela de leyes de Harvard no cristalizaría sino hacia 1817.
Un dato importante que ilustra las necesidades de cada época es que la matrícula de los colleges coloniales descendía mientras la de las escuelas profesionales de medicina y leyes ascendía. La escuela de medicina de la Universidad de Pennsylvania se convertiría en su momento en la institución de educacion superior más grande (400 estudiantes) en Estados Unidos.[2] Se necesitaban ya más médicos y abogados que ministros.
El reto del desarrollo agrícola e industrial
Ante el empuje avasallante de la revolución industrial, la consolidación de la expansión hacia las grandes praderas del oeste y la abolición y desmonte de la esclavitud, entre otras fuerzas motrices, Estados Unidos priorizó la orientación de la educación superior al servicio del desarrollo agrícola e industrial. Mediante la Ley Morrill de 1862 y su segunda versión de 1890 el gobierno de Estados Unidos proporcionó tierras federales a los estados para establecer universidades que debían concentrarse en la enseñanza de la agricultura práctica, artes mecánicas e ingeniería y tácticas militares, sin necesariamente excluir otras áreas de estudio clásicas o científicas.

Surgieron así las denominadas land-grant universities (universidades con concesión de tierras) para responder a una creciente demanda de educación agrícola y técnica y democratizar el acceso a la educación superior. Fueron creadas 106 universidades, por lo menos una en cada estado y territorio de Estados Unidos. Entre las land-grant universities se encuentran, por ejemplo, Cornell University, Pennsylvania State University, Texas A&M University, University of California at Berkeley y University of Illinois Urbana-Champaign.
A la Ley Morrill de 1862, con el propósito de reforzar la orientación práctica hacia el mejoramiento de la producción agrícola e industrial, le siguió la Ley Federal Hatch de 1887 que estableció que en cada nueva universidad bajo el arreglo de la Ley Morril debía existir una estación experimental agrícola, con un sistema de transferencia de información y conocimientos a los productores agrícolas deseosos de innovar.
Surgen los institutos tecnológicos o politécnicos
En Estados Unidos los institutos tecnológicos y politécnicos, como universidades centradas en la tecnología, fueron fundados, en su mayoría, a mediados del siglo XIX, siendo el primero de ellos el Rensselaer Polytechnic Institute (RPI), creado en 1824. Se hicieron más populares después de la Segunda Guerra Mundial con la expansión de la educación en ingeniería y ciencias aplicadas, asociada a las nuevas necesidades creadas por la industrialización.
Estas universidades se han desarrollado con un enfoque intensivo en investigación centrado en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Entre ellos encontramos al Massachusetts Institute of Technology (MIT), 1861; Stevens Institute of Technology, 1870; Colorado School of Mines, 1874; Georgia Institute of Technology (Georgia Tech), 1885; Rochester Institute of Technology (RIT), 1891; California Institute of Technology (Caltech), 1891; y Carnegie Institute of Technology, 1912, que se fusionó con el Instituto Mellon de Investigación, dando lugar en 1967 a Carnegie Mellon University.
El modelo de liberal arts colleges

Coexistiendo con todos los otros modelos universitarios encontramos a los liberal arts colleges, instituciones de educación superior que fomentan un alto nivel de interacción profesor-alumno, con base en una proporción de alumnos por profesor más reducida que en las universidades en general, sin tener que descansar en la docencia cargo de estudiantes de posgrado como ocurre en grandes universidades orientadas a la investigación. Ofrecen principalmente un título en artes liberales que comprende conocimientos y habilidades generales en diferentes áreas temáticas como arte, filosofía, idioma, historia, ciencia y matemáticas, preparando a sus egresados para una variedad de profesiones.
En general, estos colleges son residenciales y pueden ser co-educacionales o de un solo sexo, privado o públicos, y laicos o afiliados a un organismo religioso. Entre ellos se encuentran de manera destacada Amherst College y Wellesley College, ambos en Massachussets; Pomona College, en California,; Carleton College, en Minnesota; y Swarthmore College, en Pennsylvania.
El arquetipo de research university

El arquetipo de research university se ha erigido como aspiracional y reputacionalmente dominante. No siempre fue así. Hay amplio consenso que establece en Alemania, en 1810, el surgimiento del modelo de research university con la Universidad de Berlín (hoy Universidad Humboldt de Berlín, en honor a Wilhelm von Humboldt, su principal ideólogo). No fue sino hasta 1876 cuando, con Johns Hopkins University, surgiría en Estados Unidos la primera research university.
El gran impulso a la investigación por las universidades en los Estados Unidos y, así, al desarrollo de las research university, provino de la creación de la U.S. National Science Foundation (NSF), en 1950, por iniciativa del Presidente Truman, con la misión de “promover el progreso de la ciencia; para mejorar la salud, la prosperidad y el bienestar nacionales; para asegurar la defensa nacional; y para otros fines“. Esta decisión habia sido antecedida por el informe Science: The endless frontier,[3] preparado a pedido del presidente Roosevelt y presentado al presidente Truman por Vannevar Bush, ingeniero y científico que era también director de la Oficina de Investigación y Desarrollo Científico de Estados Unidos.
El presupuesto de la NSF para 2024 fue de 9.06 billones de dólares
Si nos atenemos a la clasificación Carnegie de instituciones de educación superior, las research universities se caracterizan por un gasto muy alto en investigación (al menos $50 millones anuales) y una robusta producción de doctorados (no menos de 70 programas doctorales), en el caso de las catalogadas como research 1, o en el caso de las research 2, al menos $5 millones en investigación y no menos de 20 doctorados. Como R1 hay unas 146 universidades y 120 como R2 , para un total de 266 entre las 5 mil universidades y 7 mil instituciones de educación post-secundaria de los Estados Unidos.
Distintos contextos, propósitos y modelos universitarios
Sin pretensión de exhaustividad, hemos recorrido distintos contextos y modelos universitarios en la historia de la educación superior en Estados Unidos, ejercicio que podría hacerse para otros países y continentes. Este recorrido nos permite volver a lo planteado por nuestro fundador, Eduardo Latorre, cuando afirmaba que “nadie tenía una respuesta definitiva de cómo debía ser y organizarse una universidad en un país como el nuestro”, pero que teníamos “la obligación de hacer el esfuerzo de construirla y desarrollarla, atentos a nuestras coyunturas históricas concretas”. Sobre esto, los modelos de universidad y el modelo que debemos construir en INTEC, tendremos que volver en un próximo post en este blog
[1] Latorre, E. (1977). Principales objetivos del Instituto Tecnologico de Santo Domingo. INTEC: Documentos INTEC, (3) pp. 75–89,
[2] Corner, G. W. (1965). Two Centuries of Medicine: A History of the School of Medicine, University of Pennsylvania. Philadelphia: Lippincot,
[3] Bush, Vannevar (1945). Science -The Endless Frontier. A Report to the President by Vannevar Bush, Director of the Office of Scientific Research and Development, July 1945