La medicina que viene (¿o que ya está aquí?) – 1 –

Es ya algo común discutir sobre las innovaciones que nos trae la denominada 4ta. Revolución Industrial en el mundo de la industria y de los servicios. Pero, ¿hemos prestado atención a los desarrollos tecno-científicos que están transformando el cuidado de la salud y el ejercicio de la medicina? 

En lo que sigue tomaremos como ejemplo a la robótica, la nanotecnología y el internet de las cosas para explorar algunas de las avenidas que estos y otros vectores científicos y tecnológicos abren a la medicina que viene (o que ya esta aquí). 

A modo de introducción, les planteo tres interrogantes: 

¿Qué ventajas nos ofrece la cirugía robótica que permite que un cirujano experimentado desde un hospital de tercer nivel en Santo Domingo o en Boston realice una operación laparoscópica a un paciente en Dajabón asumiendo que contamos allí con la instalación de un robot apropiado al tipo de intervención? 

¿Cómo mejorará el tratamiento de pacientes diabéticos que reciban la dosis exacta de insulina encapsulada en nanopartículas, que sería liberada cuando aumente la concentración de glucosa en la sangre, concentración que sería monitorizada mediante nanosensores? 

¿Cómo se habilitarán los desarrollos del internet de las cosas (IoT) al diagnóstico y prestación oportuna de la atención médica y el ejercicio de la tele-medicina? 

Medicina, Cirugía y Robótica 

Hace casi cuatro décadas de la primera operación robótica que en forma experimental fue realizada con el Arthrobot en la Universidad de British Columbia. En 1992, Computer Motion Inc. Introdujo AESOP, el sistema endoscópico automatizado robótico para el posicionamiento óptimo y hoy domina el “mercado quirúrgico-robótico” el sistema da Vinci de Intuitive Surgical, Inc. Las intervenciones laparoscópicas –mínimamente invasivas- son ya una práctica común y extendida. Se reporta que en 2016 solo en Estados Unidos el sistema quirúrgico da Vinci, actualmente en su cuarta generación, fue utilizado en 563,000  operaciones (44% en ginecología, 33% en cirugía general y 19% en urología).1  El robot quirúrgico ha evolucionado de un robot de un solo propósito a un verdadero instrumento quirúrgico con muchas operaciones potenciales. Fong y Giulianotti, reconociendo que el campo está todavía en su infancia, son optimistas acerca del impacto potencial de estos equipos. Ellos comparan la evolución de la robótica quirúrgica con la robótica automotriz; así como el uso ya extendido de la fabricación asistida por robots de la mayoría de los coches del mundo se ha debido a que resulta más rápida, precisa y cuesta menos, ellos entienden que lo mismo tenderá a ocurrir con el uso de robots en cirugía. Según ellos, “para operaciones comunes de baja intensidad, necesitamos hacerlo más seguro, más rápido, más barato o más fácil”, mientras que, para operaciones técnicas de alto nivel se necesita “trabajar en mejoras técnicas y flujos de trabajo que mejoren sustancialmente el resultado o permitan nuevas operaciones”. 2 

La cirugía robótica abre posibilidades no solo de intervenciones más eficaces y eficientes, sino además de intervenciones a distancia, poniendo las capacidades quirúrgicas de especialistas a disposición de pacientes en localizaciones tan distantes como las que separan a un continente de otro. Un caso célebre emblemático es el de la llamada “Operación Lindbergh”, cuando en 2001 un cirujano en Nueva York extirpó la vesícula biliar de una mujer de 68 años en Estrasburgo, Francia, operando remotamente un robot instalado en este último lugar. 

La cirujana e inventora Catherine Mohr tiene una interesante presentación en TED  sobre “ El pasado, presente y futuro robótico de la cirugía” en la que refiere a algunas de las más nuevas herramientas robóticas para hacer cirugías a través de pequeñas incisiones que puede verse en https://www.youtube.com/watch?v=fIICVeGW4RY

Agreguemos la nanotecnología 

Como sabemos, la nanotecnología es “la ciencia y la ingeniería involucradas en el diseño, síntesis, caracterización y aplicación de materiales y dispositivos cuya organización funcional más pequeña en al menos una dimensión está en la escala nanométrica (una mil millonésima parte de un metro).”3  La nanotecnología se concentra en el estudio de las propiedades de los materiales que tienen entre uno y 100 nanómetros de tamaño; un nanómetro (nm) equivale   a una cien millonésima de un milímetro; para tener una perspectiva de estos tamaños tomemos como ejemplo que en un ser humano el cabello tiene aproximadamente 80 mil nm de ancho; el diámetro de un ribosoma es de unos 20 nm. 

La nanotecnología, en sus aplicaciones a la nanomedicina, tiene entre otras posibilidades las de mejorar la capacidad con la que los fármacos impacten en órganos, tejidos y células específicos, para lograr la máxima eficacia terapéutica con efectos secundarios mínimos. También la de lograr su liberación controlada en tiempo y espacio de modo que tengan un efecto a la vez más eficaz y eficiente. Para esto, los medicamentos se unen a nanopartículas biocompatibles y biodegradables que pueden viajar por el organismo hasta sus objetivos y con la administración programada.4  

Otras áreas de aplicación de la nanomedicina son en la medicina regenerativa e implante de dispositivos, en diagnósticos in vivo e in vitro, entre otras muchas. Al respecto, en  un artículo de divulgación científica, un grupo de profesores colombianos nos  dice: “La nanomedicina es una realidad que está produciendo avances sorprendentes, dentro de los cuales se incluyen nanosistemas de liberación de fármacos, biochips, plataformas tecnológicas, nanodispositivos de ingeniería, nanoestructuras y biosensores (estos últimos todavía en fase de experimentación) para administrar medicamentos en sitios específicos, con la posibilidad de que sean activados cuando cambien determinadas constantes biológicas.”5 

El internet de las cosas (y de las personas).  

El internet de las cosas (IoT) refiere a la red integrada de objetos físicos, tecnología de la info- comunicación de datos, software y sensores para conectar, intercambiar interactuar en tiempo real con otros dispositivos y sistemas a través de Internet. Como parte del IoT contamos hoy con una variedad de dispositivos electrónicos portátiles “que se pueden usar o combinar con la piel humana para monitorear continuamente y de cerca las actividades de un individuo, sin interrumpir o limitar los movimientos del usuario.” 6  Entre los dispositivos disponibles más interesantes encontramos los que presentamos en la tabla a continuación. 

SENSOR LUGAR DE USO MEDICION  POR EL SENSOR 
Pulso Muñeca Volumen fotoeléctrico de señales de ondas pulsátiles   
Temperatura Corporal Caballete bajo el brazo Temperatura Corporal 
ECG Pecho y costillas Signo vital 
Miocardio Izquierda del Pecho Señal miocárdica del cuerpo como complemento de ECG 
Oxígeno en Sangre Tríceps (brazo izquierdo o derecho) Volumen de oxígeno en la sangre 
EEG A izquierda o derecho del frontal  y lado derecho detrás de la cabeza Anomalías relacionadas con la actividad eléctrica del cerebro. 
ECG = Electrocardiograma       EEG = Electroencefalogama  Fuente: Haghi et al.7 

Estos y otros dispositivos que estarán disponibles, y que podrían ser integrados en nuestro vestuario cotidiano, convirtiéndolo en un smarth clothing, abren posibilidades no solo de monitoreo continuo y a distancia de distintas condiciones vitales de una persona sino también para la atención vía tele-medicina e incluso de acciones proporcionales a las situaciones detectadas, como la de despacho de servicios de emergencia vía 911. La siguiente ilustración tomada de Haghui y colaboradores lo dice todo.    

Lo cierto es que, volviendo a las preguntas con las que iniciamos estas notas, se puede afirmar que los desarrollos tecno-científicos van a transformar el cuidado de la salud y el ejercicio de la medicina de maneras tan dramáticas como están haciendo con la producción industrial y el mundo de los servicios. Esto bien vale que sigamos con el tema en una próxima nota. 

 

Referencias

[1] Intuitive Surgical Inc. Annual report 2016. Available: http://phx.corporate-ir.net/phoenix.zhtml?c=122359&p=i-rol-sec&secCat01.1_rs=181&secCat01.1_rc=10 (accessed 2018 June 11).

[2] Fong Y, Woo Y, Giulianotti P. Robotic surgery: the promise and finally the progress. Hepatobiliary Surg Nutr 2017;6(4)219-21

[3] Sahoo S, Parveen S, Panda J. The present and future of nanotechnology. Nanomedicine 2007;3(1):20–31.

[4] Mirza A, Siddiqui F. Nanomedicine and drug delivery: a mini review

[5] Pájaro Castro, Nerlis; Olivero Verbel, Jesús; Redondo Padilla, Juan Nanotecnología aplicada a la medicina Revista Científica Guillermo de Ockham, vol. 11, núm. 1, enero-junio, 2013, pp. 125-133

[6] Gao W, Emaminejad S, Nyein HY, Challa S, Chen K, Peck A, et al. Fully integrated wearable sensor arrays for multiplexed in situ perspiration analysis. Nature. 2016;529(7587):509–514

[7] Haghi M, Thurow K, Habil I, et al. Wearable devices in medical internet of things: scientifc research and commercially available devices. Healthc Inform Res 2017;23(1):4–15.

De la revolución del internet a la 4ta. revolución industrial – 2 de 2 –

Si con la revolución del internet hablamos de la interconectividad, los canales y el comercio electrónico, la reingeniería de procesos con apoyo de las TIC’s y los sistemas nerviosos digitales, en la 4ta. Revolución industrial las transformaciones científico-tecnológicas nos adentran en un nuevo dominio de la realidad, el de la tecno-ciencia –como le denominaba Erich Kunhardt-, en el que tiene lugar la ‘internetificación’ del mundo físico[1] o el desarrollo de sistemas ciber-físicos (CPS, por sus siglas en ingles.

Al adentrarnos en el Siglo 21, los sistemas ciber-físicos revolucionan la industria, mediante la íntima combinación de la tecnología operacional (OT) con la tecnología de la información (IT), gracias al empleo de sensores cada vez más sofisticados, soluciones de software y la conectividad vía internet incluyendo la computación en la nube. 

Así como en la revolución de internet se interconectaban las empresas y organizaciones (B2B), ahora la aplicación en la industria de todo el nuevo universo del internet de las cosas (o entre las cosas), crea vinculaciones automáticas de máquina a máquina (M2M) –incluyendo junto a las máquinas a toda clase de dispositivos-. De manera similar, mientras con la revolución de internet desarrollamos enlaces entre organización y clientes (B2C), con la 4ta. Revolución industrial se establecen o interfaces que vinculen en términos de información, en tiempo real, a los seres humanos con las máquinas y dispositivos (human machine interfaces o HMI) y canales de comunicación colaborativa entre humanos sin consideración de su localización física (lo que Russell ha llamado el “cerebro global[2]).

Se trata, ahora, de la expansión del sistema nervioso digital integrando personas, información, dispositivos y maquinas, es decir, tecnología operacional (OT), tecnología de la información (IT) y las personas que operamos ambas (sistemas humanos –SH).

Todo esto es hecho posible gracias a La inteligencia artificial y la robótica, el internet de las cosas y la realidad aumentada, las bases de datos masivas (big data) y la accesibilidad y computación en la nube de datos, información y aplicaciones, la nanotecnología y la biotecnología, la impresión tri-dimensional, las máquinas y dispositivos inteligentes y los sistemas inteligentes –hogares, factorías, hospitales, granjas, ciudades y redes de todo tipo.

Este conjunto drivers está re-configurando todo el mundo laboral y profesional.  Consultores del  Boston Consulting Group[1], una de las firmas consultoras dominantes a nivel mundial, resume los efectos de la denominada industria 4.0 de la siguiente manera:

Cambio en los modelos de operación y trabajo.

Con los nuevos tipos de interacción entre personas y maquinas con base HMI se impacta también en las estructuras organizacionales y la naturaleza de los procesos y del trabajo en las mismas. Los niveles y procesos de toma de decisiones se desplazarán desde las jerarquías organizacionales tradicionales hacia quienes ocupen puestos técnicos y operativos más directamente involucrados en los procesos productivos y operacionales y se harán más horizontales e interdependientes o transfuncionales, vinculando de forma más inmediata a diseño, operación, mantenimiento y logística.

Disminución de la demanda de trabajo manual, simple y repetitivo y de contenido cognitivo rutinario

El creciente despliegue de la robótica y la automatización ahora con más vinculaciones automáticas de máquina a máquina (M2M), con las interfaces  entre gente y maquinas (HMI) y mayor aprovechamiento de la inteligencia artificial (AI)  resultaran progresivamente en una disminución de la demanda de trabajo manual simple y repetitivo y también de trabajo de contenido cognitivo rutinario (estas últimas llevadas a cabo por los trabajadores de calificación media, como secretarios, personal de ventas, empleados administrativos y cajeros bancario, por ejemplo, con tareas asociadas con el cálculo, la coordinación de actividades y la comunicación).[1]

Demanda de nuevas combinaciones de competencias en profesionales y técnicos de distintas ramas

El desarrollo de estas transformaciones disruptivas en la producción y operaciones en la industria 4.0, tal como postuló Schumpeter en su teoría de la “destrucción creativa”, traerá aparejada la redefinición de trabajos profesionales y técnicos, incluyendo el surgimiento de nuevos tipos de puestos, ocupaciones y profesiones.

La formación que demanda la 4ta. Revolución Industrial remite no solo a nuevas capacidades (conocimientos y habilidades) técnicas, sino también a nuevos modelos mentales y sistemas de interrelaciones que permitan a gerentes, ingenieros, técnicos y operadores incorporarse a los nuevos sistemas nerviosos humano-mecánico-digitales que se impondrán en la industria y, en general, en las organizaciones y sistemas productivos y de servicio de todo tipo, permeando toda la vida cotidiana. 

También cobrará mucha importancia el desarrollo de la capacidad de pensar efectivamente en términos de teoría de sistemas (de sus distintos componentes, digitales y físicos, y de los distintos procesos que se producen en sus interrelaciones) y de modelos mentales que integren definición precisa de problemas y de alternativas de solución en términos de diseño y de operación de los nuevos sistemas de producción.

Por supuesto que se requerirá de la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades técnicas más específicas, especialmente aquellas que vinculan, en interdisciplinariedad, campos como la ingeniería mecánica y las ciencias computacionales e informáticas (lo que implica, por ejemplo, conocimiento y entendimiento de técnicas de programación, estructura de datos, algoritmos y algebra lineal, mecatrónica y robótica, diseño digital, etc.). Las fronteras entre áreas tradicionales de la ingeniería y tecnología se harán cada vez más porosas y difusas.

A lo anterior agreguemos la creciente importancia las habilidades ‘blandas’ de apertura al cambio y al aprendizaje continuo, adaptabilidad a nuevos roles y nuevos contextos de operación, trabajo en equipo, sobre todo de naturaleza trans-funcional, comunicación inter-personal e inter-cultural, procesamiento rápido de distintos tipos de datos e informaciones y rápida capacidad de anticipación o reacción con ponderación de riesgos.

Repensar los perfiles de egreso y los planes de formación de los nuevos profesionales en las ingenierías, en la administración, en los negocios y, por extensión, en prácticamente todos los campos profesionales, es un imperativo que deviene de las demandas de estas revoluciones, particularmente de la 4ta. Revolución industrial. Porque no se trata simplemente de incorporar nuevos conocimientos o habilidades técnicas, sino de transformarse para funcionar dentro de un sistema completamente nuevo de operación, el sistema nervioso humano-fisico-digital.

Este es un tema abierto sobre el que deberemos volver más de una vez.


[1] Bloem, J, van Doorn, M, Duivestein, S., Excoffier, D. Maas, R.  & van Ommeren E. (2014). The Fourth Industrial Revolution. Things to Tighten the Link Between IT and OT. Paris: Sogeti VINT.

[2] Russell, P. (1983). The Global Brain: speculations on the evolutionary leap to planetary consciousness. Los Angeles: JP Tarcher.

[3] Markus LorenzMichael RüßmannRainer Strack, Knud Lueth, and Moritz Bolle (2015): How Will Technology Transform the Industrial Workforce Through 2025?. Recuperado de: https://www.bcg.com/publications/2015/technology-business-transformation-engineered-products-infrastructure-man-machine-industry-4

[4] Ver, por ejemplo: Bresnahan, T & Yin, P. (2016). Adoption of new information and communications technologies in the workplace today. NBER Working Paper No. 22346

Invertir en Capital Humano para la Innovación y el Desarrollo: El Ejemplo del Corea del Sur

Nos quedamos atrás

¿Qué separó a República Dominicana y a Corea del Sur en los 60 años que van de 1955 al presente? En 1960 República Dominicana y Corea del Sur andaban muy parejas si nos basamos en el PIB per cápita por paridad de poder adquisitivo.  De hecho, el PIB per cápita de Dominicana en la década de 1960 era ligeramente superior al de Corea del Sur.  Hoy en día, según el Banco Mundial, el per cápita de Corea del Sur por paridad de poder adquisitivo multiplica por tres al de nuestro país y la brecha tiende a crecer aceleradamente.  

Capital Humano e Innovación

En 1960 Corea del Sur descansaba principalmente en exportaciones de sus recursos naturales, mayormente mineros: 13% de sus exportaciones consistían en mineral de hierro, 12.6% en tungsteno, y en tercer lugar exportaban seda en bruto (6.7%).  Para la década de 1970 habían movido su economía a exportaciones de su industria ligera: 41% textiles y confecciones, 11% madera contrachapada o plywood y 11% pelucas.  Para la década de 1990 pasaron a ser exportadores de productos de industria química y de alta tecnología (textiles elaborados, un 11.7%,  semi-conductores un 7.2% y barcos un 4.3%).  Hoy sus exportaciones son dominadas por productos de industrias intensivas en conocimiento, con semi-conductores en primer lugar, con un 15%, computadoras con un 8.4% y automóviles con un 7.7%.  Corea del Sur es así uno de los líderes en la construcción de barcos, de pantallas LCD y LED, de teléfonos móviles y de chips de memorias y el quinto productor mundial de automóviles.  Todavía más, Corea del Sur está desarrollando, con gran énfasis en la capacidad de diseño, una industria cultural de productos artísticos y de entretenimiento que augura que estos productos intelectuales tendrán un peso importante en sus exportaciones futuras.

Capital Humano e Innovación

El éxito de Corea del Sur en alcanzar rápidamente niveles de desarrollo social y económico que le sitúan hoy como una de las primeras 15 economías del mundo (según PIB PPA) y que le llevaron desde ser receptora de asistencia económica de la OECD a ser hoy donante de ayuda, se debe a un conjunto de factores entre los que se debe incluir sus políticas macro-económicas

y de orientación a las exportaciones, su énfasis en la adquisición, asimilación y maestría de nuevas tecnologías, como también, de manera destacada, sus políticas educativas y de desarrollo de capital humano e innovación.

Entre 1970 y 1989 la inversión por estudiante en Corea del Sur aumentó en 355%.  Aun así,  Corea del Sur podría no ser el mejor ejemplo por la alta presión por la inversión privada (familiar) en educación. Pero en Corea del Sur, como en las demás Economías Asiáticas de Alto Desempeño (HPAE, por sus siglas en inglés),  las inversiones en educación han sido no solo mayores que en otros países, sino también mejores.  Como en otros países HPAE, Corea del Sur se propuso universalizar la educación primaria, subrayando el logro de altos niveles de desarrollo de destrezas cognitivas en la educación primaria y secundaria, mientras la educación postsecundaria ha sido orientada a destrezas vocacionales. La alta inversión en educación ha privilegiado la educación preuniversitaria. Pero aunque la inversión en educación superior ha sido menor que la de América Latina (menos de un 20% de la inversión en educación comparada a un promedio de un 25% para AL), las principales universidades de Corea del Sur aparecen bien posicionadas en los principales rankings universitarios, como se muestra en el cuadro, debajo.

Lugares de universidades de Corea del Sur en los rankings ARWU (Shangai), Times y QSARWU (Shangai)THEWU (Times)QSWU (QS)
Universidad Nacional de Seúl  (SNU)101.-1505031
Korea Advanced Institute of Science and Technology (KAIST)201-3005251
Pohang University of Science and Technology (Postech)301-4006686
Sungkyunkwan University201-300148140
Yonsei University201-300201-225106
Korea University201-300201-225116

Como resultado de sus políticas educativas, sostenidas a lo largo del tiempo y debidamente enfocadas, Corea del Sur ha contado con el capital humano requerido para sus políticas de desarrollo que han privilegiado las exportaciones y, como base para ellas, la adquisición, asimilación y maestría de nuevas tecnologías.

Invertir en la formación ampliada de capital humano

Desarrollar capital humano no ha sido, por supuesto, el único factor, pero ha sido fundamental y central para el éxito de Corea del Sur. Sin ese capital humano los giros de su economía a productos de mayor contenido tecnológico y valor agregado no hubieran sido posibles.

Fomentar la creatividad y la innovación

Faltaría aquí hablar de políticas y sistemas de apoyo a la creatividad y la innovación, en la educación, en las empresas y en otros terrenos institucionales. Sin ellos no hay cauces adecuados para el aprovechamiento de los talentos que se desarrollen al formar capital humano (ni se logra energizar la sociedad como un todo para que se enfoque en ese propósito). Abordar el tema desborda el propósito y el espacio de que disponemos para esta nota. Queda, entonces, solo apuntado.

Tradición y Cambio: el Instituto como Institución de Vanguardia

Pocas instituciones tienen una tradición tan respetable y trascendente como el Instituto Tecnológico de Santo Domingo. Al aproximarse a 50 años de existencia, que cumpliremos al doblar de la esquina, en 2022, INTEC exhibe importantísimos logros y aportes que le hacen ocupar un lugar protagónico en la sociedad dominicana.

INTEC fue fundado con la impronta misional de constituirse como universidad innovadora y complementaria en el contexto de la educación superior dominicana, comprometida con la transformación social del país con la procura de la excelencia académica en todos sus aportes al desarrollo intelectual, científico y tecnológico de nuestra sociedad.  

En este contexto misional, ¿qué nos dice su nombre?

Dada la formación de los fundadores del INTEC es plausible pensar que al decidir su nombre como instituto tecnológico tuvieran como referencias modelos universitarios como el Rensselaer Polytechnic Institute, fundado en 1824, el primero históricamente en su clase, u otros similares como Massachusetts Institute of Technology, New Jersey Institute of Technology, Rochester Institute of Technology, California Institute of Technology, entre otros.

¿Qué caracteriza este modelo de instituto o universidad tecnológica? No lo caracteriza una concepción estrecha de “tecnológico”; sin desmedro de otros componentes curriculares de la educación superior, este modelo universitario surgió privilegiando la base científica y tecnológica en sus respectivos currículos y programas en todas las áreas y en todo su quehacer académico.

Tal vez el más emblemático entre los institutos que siguen este modelo, el Massachusetts Institute of Technology, se describe a sí mismo en los siguientes términos:

“En MIT disfrutamos una cultura de aprender haciendo. En los 30 departamentos de nuestras cinco escuelas y una universidad, nuestros estudiantes combinan el rigor analítico con la curiosidad, la imaginación divertida y el apetito por resolver los problemas más difíciles al servicio de la sociedad.”

INTEC, como universidad decididamente empeñada en alcanzar los más altos estándares del quehacer académico, ha abrazado desde su fundación propósitos de formación integral y armónica con base en el conocimiento, la objetividad científica y la iniciativa creadora y constructiva, enfatizando su medular vocación social, al haber sido creada, tal como rezan sus Estatutos Generales:

“para contribuir a la transformación social del país, a la promoción continua de la calidad de la vida de sus habitantes y a la preservación de su patrimonio moral y material para legarlo mejorado a las generaciones por venir”.

Creo que ser herederos de tan dilatada y honorable tradición implica para nosotros una fuente de gran orgullo como también de profundo compromiso.  Las tradiciones nos marcan y nos nutren.  Como dice el estribillo de la clásica película El violinista en el Tejado[1]: “Tradición, Tradición, sin tradición seriamos tan temblorosos como un violinista en el techo”.

Pero quien vive solo de la tradición, es como el que conduce un vehículo mirando solamente por el espejo retrovisor.  Apoyados en nuestra tradición, debemos apuntar al futuro. Como decía Charles Kettering, ingeniero e inventor que registró 140 patentes en Estados Unidos,  “Me interesa el futuro porque en él voy a pasar el resto de mi vida”.  Interesados en el futuro, apoyados en nuestra tradición, hoy, en nuestro INTEC ya en vísperas de sus 50 años, debemos repensarnos continuamente, a la luz de los tiempos y sus renovados requerimientos, para seguir siendo universidad a la vanguardia.

Ser vanguardia es ser confiable, asegurar no solo que hacemos bien lo que hacemos sino que hacemos muy bien lo que debemos hacer, porque, como dijo el profesor Theodore Levitt, profesor de la Universidad de Harvard: No hay nada peor que hacer muy bien lo que no hay que hacer.  Ese debe ser nuestro propósito para honrar la tradición a la que nos debemos: hacer muy bien lo que debemos hacer.  Por eso debemos conjugar tradición y cambio en nuestra vida institucional. Cambio mediante innovaciones, incrementales, continuas, pero también radicales, a saltos.  Tradición e innovación, pasado y futuro.

Combinando tradición y cambio, debemos enfrentar nuestro futuro con creatividad, sin temor a las incertidumbres de lo nuevo.  Quien no se arriesga, ni pierde ni gana, dice el dicho.  Debemos mirar al futuro con entusiasmo y atrevimiento.  Otear el futuro.  Adivinar los retos que nos va presentando. Anticiparnos en responder a los mismos.  Y construir nuestro Instituto, continuamente, con el firme propósito de ser los mejores en lo que hacemos. En lo que venimos haciendo como parte de nuestra tradición, retomada en nuestra presente Visión estratégica: “Ser un espacio que inspira creación de conocimiento, innovación y excelencia, para contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad”.

Trabajemos para ello.


[1] Puedes ver la película completa El violinista en el tejado en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=_OvGTFpnQSY

INSTITUTO TECNOLÓGICO DE SANTO DOMINGO, DIRECCIÓN: AVENIDA DE LOS PRÓCERES, LOS JARDINES DEL NORTE 10602, SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA APARTADO POSTAL 342-9 Y 249-2 • TELÉFONO: 809-567-9271 • FAX: 809-566-3200 • INFORMACION@INTEC.EDU.DO